La Fundación para la Protección del Usuario de Transporte Público, que dirige Esperanza Mena, reaccionó ayer para solicitar a la comisión interinstitucional encargada de buscar medidas para mitigar los efectos del tranque a que se definan las alternativas.
Mena basó la petición en que son los usuarios los que a diario sufren las consecuencias de la serie de trabajos que se ejecutan.
“Es un tema que atañe a todos, pero de manera extraña somos un sector que no ha sido incluido en las conversaciones. Lo peor es que aún no hay respuesta”, denunció.
Según Mena, son los usuarios del transporte público los que llevan la peor parte con un sistema de transporte que aún está en transición; además, son los que quedan atrapados en el congestionamiento vehicular con horas perdidas en las calles.
A este clamor se sumó David Ramírez, del Movimiento 23 de Octubre, al señalar que aunque las obras son necesarias, se cometió un error en desarrollarlas al mismo tiempo.
Lamentó que la comisión hasta la fecha no haya encontrado una solución viable que ayude a sobrellevar el problema que aqueja a la mayoría de los citadinos.
Hoy el escenario podría complicarse al iniciarse las clases en las universidades de Panamá y Tecnológica, con matrículas que superan los 72 mil estudiantes entre las dos.
También comenzaron los trabajos de construcción de las estaciones aéreas del metro en la Transístmica, vía que reduce su espacio a los vehículos.
Sin resultados.
La semana pasada venció el plazo dado por la comisión para dar a conocer las medidas adoptadas; sin embargo, concluido este tiempo no se dieron los resultados esperados.
Carlos Ayuso, director de Tránsito y Seguridad Vial, informó que en la Cámara de Comercio e Industrias todavía realizan las consultas necesarias entre los miembros, lo que ha provocado un atraso en el anuncio.
Según Ayuso, la intención no es imponer medidas sino que se consensúe para que de manera conjunta se sobrelleve el problema.
Entre tanto, Gastón Regis, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción, cuestionó la lentitud en la toma de decisiones que también afectan al sector de la construcción.