Panamá exigirá desde el próximo mes de noviembre la vacuna contra la fiebre amarilla a quienes lleguen al país procedentes de áreas con riesgo de transmisión de esa enfermedad y a los nacionales o residentes que viajen a esos mismos destinos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció hoy que la medida obedece a la "extraordinaria importancia de prevenir el surgimiento de un brote de fiebre amarilla y preservar la salud de la población panameña".
La vacuna, que tiene una vigencia de diez años, tendrá que haber sido aplicada al menos diez días antes de viajar para que se considere válida.
La notificación oficial se ha hecho llegar a las líneas aéreas, agencias de viajes, operadores turísticos y demás instancias interesadas que, en coordinación con las instituciones gubernamentales competentes, han decidido dar un mes de plazo para divulgar la medida antes de su entrada en vigor.
"En consecuencia, se informa que la medida de exigencia de la aplicación de la vacuna contra la fiebre amarilla entrará en vigor a partir del 1 de noviembre del presente año", precisó la Cancillería en un comunicado.
La lista de referencia de los países de riesgo es la que elabora la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se publicará en los medios de comunicación masiva locales en los próximos días, a cargo del Ministerio de Salud de Panamá.
Panamá es uno de los 45 países de riesgo de transmisión de la enfermedad, identificados por la OMS, la mayoría en frica.
Entre los latinoamericanos se incluye, además, a Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Trinidad y Tobago y Venezuela.
Un total de 111 países de 136 registrados por la OMS exige la vacunación a los procedentes de las naciones con riesgo de trasmisión de la enfermedad, mientras que 19, todos con casos de infección, exigen la inmunización contra la fiebre amarilla a todos los extranjeros.