Unos 28 indígenas, entre ellos 14 niños, viven en condiciones precarias, luego de haber sido despedidos y desalojados de la finca cafetalera donde trabajaban.
Según Hernán Tugrí, uno de los afectados, todo ocurrió después de que presentaron varias denuncias laborales en contra de la empresa.
Miembros de CONUSI estuvieron en el sitio para verificar la situación del grupo de trabajadores y tratar de agilizar el proceso que interpusieron ante el ministerio de Trabajo.