El Vaticano criticó ayer lo que dijo son "abusos habituales" en la celebración de la misa, el sacramento principal de la Iglesia Católica.
Un documento de 70 páginas expresó que los laicos no podían dar homilías en las misas, que la música de la misa debe ser una "melodía sagrada y verdadera", y que las misas no se deben celebrar conjuntamente con quienes no son católicos.
Desde el Segundo Concilio del Vaticano, de 1962-1965, algunos sacerdotes han dejado de observar las reglas sobre la misa, como permitir que los laicos distribuyan la comunión.
"En algunos lugares, los abusos litúrgicos se han hecho habituales, un hecho que no puede permitirse y esto tiene que cesar", expresa. Por ejemplo, algunos fieles han llevado poesías u otras formas de literatura para leerlas en la misa.
Reafirmó la norma de que los católicos que se divorcien o se casen fuera de la iglesia no pueden, en la mayor parte de los casos, tomar la comunión.
El documento sostiene que puede haber niñas en el altar sólo si el obispo local así lo aprueba.