Vicecanciller destaca a Panamá como un "socio válido, nuevo y moderno" para el empresariado español
Aseguró que Panamá gestionó "como muy pocos en el mundo" la crisis bancaria y su sistema bancario "no fue golpeado" ni tuvo "problemas de liquidez".
El vicecanciller panameño, Francisco Álvarez de Soto, destacó hoy a su
país como un "socio válido, nuevo y moderno" para el empresariado
español, por ser no sólo "la plataforma logística más sofisticada y
rentable de las Américas", sino también "un centro bancario de primer
orden".
"Ni somos paraíso fiscal, ni lo hemos sido, ni lo vamos a
ser. Y nuestros bancos son bancos de verdad, no son bancos de papel en
un cajón", dijo Álvarez de Soto en un desayuno-coloquio organizado en
Madrid.
Aseguró que Panamá gestionó "como muy pocos en el mundo"
la crisis bancaria y su sistema bancario "no fue golpeado" ni tuvo
"problemas de liquidez".
Tras subrayar el valor de la posición
geográfica de Panamá y de su Canal, lvarez de Soto indicó que su país,
"por naturaleza, facilita la conectividad para la globalización por
tierra, mar y aire", pero también en el campo de las telecomunicaciones.
El
vicecanciller puso de manifiesto, asimismo, la apuesta "muy fuerte" de
Panamá a la inversión en infraestructuras, en la que están participando
muchas empresas españolas.
En ese sentido, se refirió al proyecto
de ampliación del Canal, valorado en 5.000 millones de dólares y que va
a transformar, a su juicio, no sólo la realidad económica de su país
"sino el comercio mundial", al permitir incrementar las 144 rutas
marítimas actuales.
También hizo hincapié en la apuesta porque el
aeropuerto internacional de Tocumen se transforme en el de mayor
capacidad de movimiento de carga y de pasajeros de América Latina, por
encima de los de México o Buenos Aires.
lvarez de Soto destacó
además "los récord macroeconómicos" logrados por su país, que va a
avanzar un 10,6 % este año y con la expectativa de "seguir siendo en
2013 la economía de mayor crecimiento" en la región.
A su juicio, la economía panameña es "abierta", con un ambiente "positivo para los negocios" y con seguridad.
Así,
al ser preguntado si podría ocurrirle en su país a una empresa española
algo similar a lo sucedido con Repsol en Argentina, respondió.