Veinticuatro refugios, más de 30 mil damnificados y cinco muertos es el resultado de las inundaciones durante el fin de semana en la provincia de Bocas del Toro, la más debastada del país, además de Chiriquí y la costa abajo de Colón, así lo dio a conocer en conferencia de prensa, el segundo vicepresidente de la República, Rubén Arosemena.
Arosemena dijo que la situación en la provincia de Chiriquí está estable y la ayuda se ha podido brindar de la manera más rápida. Sin embargo, para Bocas del Toro las cosas están más críticas ya que hay diez puntos, en los cuales la carretera colapsó totalmente.
Mientras que los poblados índigenas están inundados por lo que la ayuda ha sido más lenta.
Agregó que se estableció una comunicación con España para la ayuda necesaria. De igual manera con las Naciones Unidas.
En tanto que Estados Unidos ofreció dos helicópteros para transportar carga que en estos momentos se encuentran en Honduras.