Una iniciativa propiciada por la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional buscará resarcir económicamente a las víctimas de los delitos, para que sean ayudados en sus atenciones médicas, entre otras secuelas que puedan dejar las lesiones que les hayan ocasionado los agresores.
El diputado Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, impulsará la reglamentación e implementación de la Ley 31 de Protección a Víctimas de los Delitos inyectándole fondos, para poder atender a quienes han sufrido los embates de la violencia criminal.
Con este proyecto se establecerá un fondo económico para aquellas personas que han perdido parte de sus miembros corporales, quienes en muchas ocasiones requieren de atención médica, de una prótesis, silla de ruedas, medicamentos o de otras necesidades.
Este apoyo económico se va a dar, aun cuando el que ha causado el daño esté detenido en una cárcel cumpliendo su condena, consideró Paredes.
Para mediados de esta semana también se consultará a fundaciones de apoyo a las víctimas de los delitos.
Sólo en la garita de Jacú las autoridades han tenido en los últimos meses indocumentados de origen cubano, chinos y colombianos que han intentado evadir el puesto de control utilizando un camino que pasa por la comunidad de Aserrío.
En otras ocasiones, los indocumentados son abandonados a su suerte en las playas, como ocurrió en una ocasión e la bahía de Panamá y en el área de Monagre, en Los Santos.
Arriesgan su vida, no temen a ser asaltados, abandonados, detenidos o deportados. Su objetivo es llegar a Estados Unidos y alcanzar su sueño: una vida mejor.
Los expertos coinciden en que la ruta más peligrosa es atravesar las trochas de Darién, en donde existen grupos de bandoleros, paramilitares y guerrilleros que pueden despojar a los ilegales de sus pertenencias y hasta quitarles la vida.
A pesar de las restricciones aplicadas en las fronteras y el mayor número de agentes dedicados a las tareas de vigilancia en todos los países, el flujo de migración ilegal hacia el Norte no se ha detenido en los últimos años.