No hay lugar seguro. Con el crecimiento acelerado de la población, el obsoleto sistema de alcantarillado pluvial y la pérdida de la ribera de los ríos, son mayores las probabilidades de desastres naturales en la ciudad capital.
Las Garzas de Pacora, 24 de Diciembre, Tocumen, Juan Díaz, San Miguelito, Tierra Prometida y Nueva Libia son algunos de los sitios de alto riesgo identificados por el Sistema Nacional de Protección Civil. Incluso, en el centro de la ciudad, zonas como San Sebastián, la Avenida Nacional y Parque Lefevre son puntos rojos.
Mas allá de las inundaciones, los moradores del distrito de San Miguelito también están expuestos a los deslizamientos de tierra por el tipo de asentamiento informal que se instaló en el área.
Cerca de 400 funcionarios del Sinaproc y unos mil 500 voluntarios en todo el país se entrenan en labores de rescate y atención inmediata a víctimas para cuando se presente este tipo de emergencias.
El director de la entidad, Arturo Alvarado, indicó que cuentan con manuales de la Cancillería, que les permitirá, en su momento, solicitar ayuda internacional en caso de emergencias.
Igualmente, el Ministerio de Vivienda, en conjunto con el departamento de Ordenamiento Territorial, está identificando, adquiriendo y comprando terrenos para construir albergues de carácter permanente, que servirán de refugios en casos de inundaciones.
En la última semana de abril se marcó el inicio de la temporada lluviosa en el país, lo que activó la alarma en los diferentes estamentos de seguridad.
Sin embargo, informes del Centro Hidrometeorológico de la Empresa de Trasmisión Eléctrica (ETESA), señalan que las lluvias de los últimos días obedecen a la baja presión en las fronteras de Panamá con Costa Rica y Colombia, expresó Berta Olmedo, supervisora del Centro de clima de ETESA.
Igualmente, se pone especial atención en la presencia del fenómeno de La Niña que afectó a Panamá en los últimos meses de 2010 y que, a pesar de haberse debilitado, tiene la probabilidad de manifestarse durante los primeros 15 días de mayo, aumentando así los niveles de lluvia, sobre todo en la ciudad capital.
Para los próximos tres meses se esperan lluvias con niveles propios de la época, pero indican que en lo que fue el mes de abril, cayó lluvia con valores superiores a los que normalmente deben ocurrir.
En tanto, Edwin Bethancourt, director nacional de desarrollo social del MIVI, informó que se puso en funcionamiento el “Plan de Acompañamiento”, que consiste en la capacitación de personas que viven en zonas consideradas de riesgo y que se les está tratando de reubicar.
Los desastres provocan cuantiosas pérdidas para las víctimas y una inversión millonaria para el Estado. Solo en la construcción de albergues temporales para los afectadas por las inundaciones, que dejaron las lluvias del pasado 8 de diciembre, se gastaron cerca de 15 millones de dólares.