La violencia generalizada, el aumento del desempleo, incremento de las tarifas por los servicios públicos y el alto costo de la canasta básica familiar, son los reflejos sociales del país, señala el comunicado de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), emitido ayer al término de su Sesión Plenaria Ordinaria No. 153, y en el marco de la culminación del Año Santo Jubilar, que se efectuó con una eucaristía en la Catedral Metropolitana.
"Los índices anotan una desaceleración de la economía, y, lamentablemente, se ven confirmados por realidades que reflejan un panorama de angustia en gran parte de la población: empresas intervenidas por las entidades acreedoras o en proceso de concordato, cierre de fuentes de trabajo, despidos masivos en el sector público y privado, con el creciente aumento de la tasa de desempleo, restricciones impuestas por los organismos internacionales, aumento en las tarifas de los servicios públicos, fluctuación en los precios del combustible, aumento del valor de la canasta básica familiar", indica el documento, que fue leído por el secretario general de la CEP, y Obispo de Chitré, Monseñor Fernando Torres Durán, anoche en la Iglesia Catedral.
Agrega que también hay una "sensación de impotencia y desesperanza de la ciudadanía frente a la inseguridad en la frontera, la violencia generalizada, los suicidios, los asesinatos de taxistas, las pandillas juveniles, la violencia intrafamiliar, los embarazos precoces, la deserción escolar, etc.".
El comunicado también se refiere a los problemas surgidos por el proyecto de la ampliación de la Cuenca del Canal de Panamá, expresando su alegría porque la Autoridad del Canal (ACP), haya propiciado soluciones, a través del MIDA, que otorgan a los campesinos títulos de propiedad que luego les permitirán justas transacciones económicas.
De igual forma les alegra que las autoridades hayan atendido finalmente el reclamo de los campesinos de Tabasará afectados por proyectos hidroeléctricos, reconociendo sus derechos.
"Miramos con preocupación cómo, con la apertura de la carretera de Rambala a Almirante, surgen conflictos por la tenencia de las tierras aledañas, ahora revalorizadas, entre los indígenas, campesinos y pequeños ganaderos inmigrantes, que las han ocupado y trabajado por muchos años, y los detentores de antiguos títulos de propiedad. Desde nuestra preocupación, solicitamos a las autoridades competentes la solución de estos conflictos", dice el comunicado.
Otro punto que preocupa a la CEP, es la creación "indiscriminada" de Parques Nacionales afectando negativamente a muchos campesinos al congelar la propiedad de sus tierras, que quedan sin valor hipotecario alguno.
El documento igualmente revela la nueva directiva que dirigirá la CEP, en el próximo trienio 2001-2004, quedando constituida así: Monseñor José Luis Lacunza (Presidente), Mons. Urias Ashley (Vice-Presidente), y Mons. Fernando Torres Durán (Secretario General).
Según el comunicado, los Obispos de Panamá viajarán a Roma para la Visita Ad Límina Apostolorum, que cada cinco años hace a las tumbas de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, para fortalecer su responsabilidad con y bajo el sucesor de Pedro.
El comunicado de la CEP, además de Lacunza, Ashley y Torres Durán, lleva las firmas del Arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño, del Obispo de Colón y Kuna yala, Mons. Carlos María Ariz, del Obispo de Santiago de Veraguas, Oscar Brown, del Obispo Prelado de Bocas del Toro, Mons, José Agustín Ganuza, del Vicario Delegado de Darién, Pbro. Vicente Sidera, y del Obispo Auxiliar Emérito de Darién, Mons. Marcos Zuluaga.