Nación

Violentos disturbios estremecen Colón


Un manifestante baleado, seis agentes heridos, dos de gravedad, 25 detenidos y diez niños afectados por los gases lacrimógenos, fue el resultado de los enfrentamientos de ayer entre desempleados de Colón y la Policía Nacional, que sumieron a la ciudad en un caos.
Producto de los graves enfrentamientos, que se extendieron por 12 horas, a últimas horas de la noche la directora regional de Educación de Colón, Irasema de Dale, anunció la suspensión de las clases en los colegios públicos y privados durante el día de hoy.
Dale dijo que la medida busca salvaguardar la seguridad de los estudiantes, debido a que ayer se reportaron varios casos de niños afectados por las bombas lacrimógenas y hubo que evacuar a otros que estaban atrapados en medio de los disturbios. Anoche también el viceministro de Gobierno y Justicia, Rodolfo Aguilera, pidió a los manifestantes sentarse a la mesa del diálogo, pero advirtió que si las protestas siguen hoy usarán la fuerza policial y se presentarán las denuncias penales. Los manifestantes, pertenecientes a cinco organizaciones diferentes, cerraron inicialmente la entrada a la Zona Libre de Colón, exigiendo la creación de 10 mil plazas de empleo.
Posteriormente, los manifestantes se trasladaron hasta la Corregiduría del Barrio Norte para conocer el status jurídico de algunos desempleados que fueron detenidos durante la protesta frente a la Zona Libre, pero al llegar al lugar hubo una confusión y estallaron los enfrentamientos con la Policía. Se conoció que existen órdenes de arresto para 11 dirigentes de los desempleados. La Policía envió anoche refuerzos desde la capital.
La Corregiduría del Barrio Norte se convirtió en un campo de batalla, con manifestantes lanzando piedras y la Policía respondiendo con bombas lacrimógenas, perdigones y balas. Los manifestantes pertenecen al Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO), de Cristóbal (MODECRIS), Unión de Trabajadores Desempleados Colonenses (UTRADECO) y a la Federación Sindical.
Los enardecidos desempleados arrebataron las bicicletas a seis unidades policiales para utilizarlas en la creación de una fogata en Calle 8 y avenida Central, en donde se registraron los enfrentamientos más violentos. Durante los disturbios en las calles 7, 8 y 9, un desempleado fue herido de bala, sin embargo, a pesar de reportarse que sería trasladado al cuarto de urgencias del hospital Manuel Amador Guerrero, nunca se presentó al lugar.
Un policía recibió una herida grave en la cabeza cuando desconocidos le arrojaron desde un multifamiliar una máquina de coser. Igualmente, José Justiniani, agente de la DIIP, recibió una pedrada en el lado izquierdo del rostro que le mantiene en estado delicado en el cuarto de urgencias del mismo hospital.
Afredo Elvers, director del cuarto de urgencias, informó que se atendieron varios casos de niños afectados por las lacrimógenas. Ni siquiera los miembros de la prensa escaparon a las lesiones, pues el camarógrafo de Televisora Nacional Canal 2 (TVN), Willianys Tapeiro, recibió una herida con perdigón en el rostro, mientras que el periodista Fernando Kelly, de la Corporación Panameña de Radiodifusión (CPR) fue herido por perdigones en un antebrazo.
Favio Alvey, dirigente de MODESCO, manifestó que los integrantes de la agrupación marchaban pacíficamente cuando fueron reprimidos sorpresivamente por unidades del control de multitudes que se encontraban en los predios del colegio Abel Bravo. Aseguró que los efectivos policiales efectuaron disparos de bala hacia los manifestantes, al tiempo que consideró que esta actitud es una provocación a los integrantes de los grupos de desempleados que buscan respuestas a sus peticiones.
Los locales comerciales cerraron sus puertas luego que supuestos infiltrados en las protestas causaran destrozos en algunos almacenes de la avenida Central, mientras otros lanzaban piedras a los parabrisas de un vehículo del Ministerio de Comercio e Industrias. Luego procedieron a romper las ventanas de la sede del Ministerio Público.
Mientras tanto, en los alrededores del edificio Colón Center, varios menores se atrincheraron para lanzar piedras y otros objetos a los policías, haciendo caso omiso a las advertencias que enviaban los agentes del orden para reprimirlos. Algunos inquilinos de la Calle 7, Justo Arosemena, se quejaron del exceso de gases lacrimógenos, mientras mostraban los envases que ingresaron a sus apartamentos al ser arrojados por las unidades del control de multitudes.
La Cruz Roja prestó auxilio a los estudiantes del colegio El Buen Pastor del Templo Calvario, quienes no podían abandonar el plantel por estar ubicado en medio de las zonas de combate. Por otro lado, el presidente de la Cámara de Comercio en Colón, Gassan Salama, condenó los hechos señalando que los dirigentes de estas agrupaciones tienen que responder por los daños causados a la propiedad privada.


fecha edicion
old id
21011
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América