Asistencia técnica y asesoramiento a entidades y grupos organizados, en diferentes aspectos que contribuyen al desarrollo socio-económico, están prestando 35 voluntarios de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).Estas personas se encuentran en diversos puntos de la ciudad y del interior del país.Entre los proyectos en que se trabaja está el de Mejoramiento del Consumo y la Disponibilidad de Alimentos en Comunidades de Veraguas, que ha reducido un 10 % la cantidad de niños de bajo peso, implementando huertos familiares y escolares que han beneficiado 360 familias y una población estudiantil superior a 500 infantes.Shioko Momose, Jefa de Asesoría de JICA en Panamá, y la contraparte panameña, Francia Sandoval, explicaron que las comunidades más beneficiadas son Boché, Rio Piedra, Cerro Negro, El Mono, Ciruelar, Chorrillito, Las Peñitas de Los Hernández y La Gorda.Los voluntarios japoneses colaboran con el desarrollo rural, erradicación de infecciones, terapia física, confección de vajillas de porcelana, bibliotecología, programación matemáticas, terapia ocupacional, fruticultura, electrónica, mecánica automotriz, administración de recursos forestales, administración de empresas, agricultura orgánica, Etc..En Chiriquí y Darién, se mejora genéticamente el ganado con un cruce entre ganado Bramann y la raza japonesa Wagyv, que le da calidad a la carne y favorece su venta en el mercado local e internacional.La presencia de los voluntarios japoneses en Panamá se viene dando a raíz de un convenio suscrito entre el gobierno de Japón y el de Panamá, representado por el ministerio de economía y Finanzas.