Viajando por la carretera panamericana, hacia el interior de nuestra república, encontramos la pintoresca provincia de Herrera, donde se encuentra una de las poblaciones más hospitalarias de la región, que en esta época del año, cobra un auge extraordinario, recibiendo la visita de propios y extraños. Se trata de Ocú, población muy popular por su peculiar baile del "manito" y su feria de San Sebastián.
En efecto, con un costo que asciende a los 70 mil balboas, se llevará a cabo, del miércoles 21 al lunes 26 de enero próximo, la popular feria agropecuaria, industrial, folclórica y turística de San Sebastían de Ocú, en su trigésima octava versión.
Para esta actividad, se espera la visita de miles de turistas ávidos de conocer nuestras costumbres y folclor. En ese sentido, el evento ferial cuenta con una gran cantidad de conjuntos folclóricos de otras áreas, que solicitan espacio dentro de la feria, porque desean que sus miembros puedan apreciar los auténticos bailes de los Manitos Ocueños.
Entre los atractivos del evento, se encuentra un apasible lago, en donde diariamente se puede remar en lanchas o montar jetsky, así como impresionantes artesanías, productos del agro, presentaciones artísticas, bailes y contagiosa alegría. Sin embargo, la actividad principal este año enmarca la atención en el sector agropecuario, que cuenta por primera vez, con la exhibición y juzgamiento de caballos de paso fino, colombiano.
El sábado 24 de enero tendrán la transmisión en vivo del programa televisivo "Aires de mi Tierra" y el domingo 25, la feria será sede del sorteo de la Lotería Nacional de Beneficencia.
La señora Arminda Chang de Baré, presidenta del Patronato de la feria, garantizó una "muy buena" seguridad durante los seis días de fiesta.
De acuerdo a Chang de Baré, se espera recaudar en taquilla unos 30 mil balboas, "aunque en aras de divulgar nuestro folclor", el patronato decidió que todo el que vaya vestido con nuestro atuendo típico entrará gratis. Además el miércoles 21, jueves 22 y viernes 23, la entrada a la feria es gratuita.
"Tenemos la esperanza que la comunidad nos apoye y el pueblo en general se vuelque hacia Ocú y podamos hacer una recaudacíon de unos 30 mil balboas", dijo la presidenta del patronato.
El evento ferial cuenta en total con más de cien expositores que han establecido su contrato con el Patronato.
En lo referente a alojamientos, Doña Arminda Chang de Baré asegura contar con la pintoresca Posada San Sebastián, así como con algunas personas particulares que han habilitado cuartos para atender a los turistas que les visitan. Sin embargo, la mayor parte de los visitantes se hospeda en la ciudad de Santiago o tienen familiares en Ocú, pueblo que en su totalidad se convierte en un enorme hotel, porque siempre hay alguien que conoce a los lugareños y ellos siempre reciben con mucho gusto a sus amigos.
Esperan la visita de unas cien mil personas, entre los que pagan taquilla y las personas que entran como invitados especiales o expositores.
El presidente de la Comisión Equina, Marcos González, dijo que este año existe una gran expectativa en la feria, por ser la primera vez en 38 años, que se va a presentar la competencia de caballos de paso fino colombianos. Aseguró que para este evento se contará con más de cien caballos de paso fino, con el respaldo y presencia del Embajador de la hermana República de Colombia. Se traerán jueces internacionales para los juzgamientos de la competencia, de manera tal que todo aquel que tenga un caballo de paso fino, pueda tener la confiabilidad de que la persona que va a juzgar ese tipo de caballo, no tenga ningún grado de amistad, ni familiaridad con algún competidor.
Además, tendrán una comisión de protocolo para atender a todo el que llegue, con miras a que el evento resulte lo mejor posible.
Se entregarán premios a las tres primeras posiciones por modalidad que se juzgue.
Tanto el Presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, han brindado su respaldo al evento ferial, que también cuenta con el apoyo de patrocinadores y de los propios expositores que pagan por su espacio dentro de la feria.