Las ganancias obtenidas por Oris Zoller propietario de la empresa GIRSA, que sirvió de intermediaria para el trasiego de 3,000 fusiles AK-47 hacia las Autodefensa Unidas de Colombia (AUC), podría ascender a un millón de dólares; al tiempo que en el expediente manejado por la Fiscalía de Drogas se establece que originalmente éste propuso el negocio al ex Jefe de la Policía Nicaragüense, Franco Montealegre.
Según las sumarias adelantadas por la Fiscalía de Drogas, existe una serie de documentos y comprobantes en donde se establece que Oris Zoller pudo obtener ganancias netas superiores al millón de dólares en esta transacción y que toda la operación se fraguó durante meses.
Las evidencias indican que toda la transacción se inició con el ex Jefe de la Policía de Nicaragua, Franco Montealegre y que ésta continuó con el nuevo director Edwin Cordero Ardila y que la operación fue conocida ampliamente por varios funcionarios gubernamentales.
En una declaración realizada por un alto oficial de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) se estableció que Zoller, personalmente verificó las armas y en determinado momento presentó algunas objeciones al cargamento, pero luego se realizó una permuta con el ejército nicaragüense.
En la declaración se indica que la Policía de Nicaragua no tenía la orden de compra para la adquisición de las armas, por lo que estas pruebas no pudieron ser remitidas a la Fiscalía de Drogas, que fuera comisionada para realizar la investigación. Por otro lado, la declaración señala que se tenían informes de la existencia de un segundo embarque de armas, por lo que se intentó montar la Operación Triángulo para darle seguimiento mediante satélites.
También las pesquisas indican que Zoller mantenía contactos con compradores de armas en Israel y otras partes del mundo a quienes habría ofrecido las 3,000 AK-47 y los 25 millones de municiones que llegaron a las AUC en Colombia.