La saliente presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, convocó a una rueda de prensa para hoy, último día en el cargo, para delinear las prioridades legislativas de los demócratas en 2011, en medio de pugnas con los republicanos en una amplia gama de asuntos.
La también legisladora demócrata de California dijo en un comunicado que la rueda de prensa servirá para delinear las prioridades de los demócratas en torno a asuntos como "la creación de empleos, el fortalecimiento de la clase media y la reducción del déficit" fiscal.
Pelosi estará acompañada de otros líderes de la Cámara de Representantes, que desde mañana pasará bajo control de los republicanos, quienes aumentaron su presencia también en el Senado.
En enero de 2007, Pelosi se convirtió en la primera presidenta de la Cámara de Representantes en la historia de Estados Unidos, tras lograr la ratificación en el cargo con un total de 233 votos.
Los demócratas habían recuperado el control de ambas cámaras del Congreso en los comicios de noviembre de 2006, y Pelosi hizo historia al convertirse en la primera mujer que lidera la Cámara de Representantes.
Ahora, el legislador republicano de Ohio, John Boehner, asumirá ese papel de liderazgo, después de que los republicanos ganaran el control de la Cámara baja en los comicios del pasado 2 de noviembre.
Si las elecciones de noviembre de 2006 estuvieron marcadas por el descontento de los votantes por la guerra en Irak, los de 2009 se destacaron por las discordias en torno a asuntos como la creación de empleos, la reforma sanitaria, el cierre del penal en Guantánamo, la retirada de Afganistán o el déficit fiscal.
Los republicanos han prometido dar la batalla para revocar o debilitar la reforma del sistema de salud, aprobada el año pasado en el Congreso sin apoyo republicano. De hecho, tienen previsto someter a votación final la revocación de esa reforma tan pronto como la próxima semana.
Sin embargo, los demócratas mantienen el control del Senado, aunque con una ventaja numérica reducida, por lo que podrían bloquear cualquier proyecto de ley aprobado por los republicanos en la Cámara de Representantes.