Los nicaragüenses celebran hoy el Día de la Madre en medio de una crisis económica, con la amenaza de la suspensión total de la cooperación externa por las denuncias de fraude en los comicios municipales pasados y una creciente ola de asaltos a mano armada.
También con actos públicos en colegios dedicados a las madres, serenatas, abrazos, besos y regalos, entre los que sobresalen pasteles y flores, y las visitas a restaurantes y a panteones.
El ministro nicaragüense de Salud (Minsa), Guillermo González, visitó hoy hospitales públicos de Managua para saludar a las mujeres que dieron a luz en el Día de la Madre.
Sin embargo, contrario a otros años cuando las autoridades llegaban con regalos, está vez sólo llegaron con saludos y ánimos para las madres debido a la crisis económica que golpea a este país centroamericano.
Las autoridades han reportado una desaceleración de la economía desde el último trimestre del año pasado.
Las exportaciones de Nicaragua disminuyeron 10,9 por ciento durante el primer trimestre de este año, un 15,4 por ciento las ventas al exterior generadas por zonas francas y un 0,8 por ciento las remesas familiares enviadas por inmigrantes, principalmente desde Estados Unidos, según cifras oficiales.
Además, el próximo 10 de junio vence el plazo que EE.UU. dio al Gobierno de Daniel Ortega para alcanzar "un acuerdo que acepten todos los nicaragüenses" sobre los resultados de las elecciones municipales, a lo que supeditó la entrega de 64 millones de dólares de la Cuenta Reto del Milenio y otros programas de cooperación.
La Unión Europea, por su parte, suspendió 31,7 millones de dólares de ayuda a Nicaragua por identificar incumplimientos en el país de gobernabilidad, transparencia y respeto a los derechos humanos.
En tanto, el Grupo de Apoyo Presupuestario mantiene "congelados" 93 millones de dólares que prometió a Nicaragua por la supuesta falta de acciones para fortalecer la gobernabilidad democrática en el país.
En esos comicios obtuvo la victoria el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Ortega en 105 de 146 municipios, incluida Managua, según los datos oficiales.
La oposición desconoce totalmente estos resultados con el argumento de que antes, durante y después de estos comicios hubo "un fraude masivo", por lo que pide su anulación o un recuento de votos.
Por si fuera poco, en estos días ha ocurrido una ola de asaltos a mano armada que mantienen "preocupados" a las autoridades.
"Hay un componente de personas que ejercen el delito con un nivel de organización diferente a lo que puede ser el delincuente común", advirtió hoy el jefe del Ejército nicaragüense, el general Omar Halleslevens.
Pero ese panorama no afecta los ánimos festivos del país para celebrar el Día de la Madre, que está vez, sin embargo, celebrarán modestamente.