Nike, la mayor empresa de calzado, ropa y complementos deportivos del mundo, ganó en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal 1.145,3 millones de dólares, lo que supone un descenso del 18% respecto del mismo periodo del año anterior debido al coste que supuso la compra de Umbro.
La empresa informó hoy de que sólo durante el tercer trimestre fiscal (diciembre-febrero) su beneficio neto cayó el 47% respecto a un año antes y se quedó en 243,8 millones de dólares.
La facturación de la firma, por contra, aumentó en los nueve meses del ejercicio, al avanzar un 7% y quedar en 14.463 millones; mientras que en el tercer trimestre descendió un 2%, hasta 4.440 millones.
Esa disparidad entre la mala evolución del beneficio de la firma y la relativa buena marcha de los ingresos dada la recesión económica actual se debe a que la firma anotó en sus cuentas del tercer trimestre un coste de 240,7 millones de dólares relacionados con la compra el año pasado de la firma británica Umbro.
De no haber anotado esa cuantía, su beneficio habría aumentado el 4% en el tercer trimestre y habría alcanzado los 484,5 millones de dólares.
"Los resultados de hoy dicen mucho de la fortaleza y diversidad de Nike. En este difícil contexto tuvimos unos excelentes resultados operativos", celebró el presidente y consejero delegado de Nike, Mark Parker, en un comunicado tras presentar las cuentas de la compañía, que, de momento, no parece verse excesivamente afectada por la ralentización económica internacional.
Las acciones de la firma subieron hoy un 1,1% en al Bolsa de Nueva York, que cerró antes de que se conocieran los resultados, aunque en las operaciones electrónicas posteriores registraban un descenso superior al 3,5%.
El pasado febrero, Nike anunció que estudiaba el recorte de un 4% de su plantilla, lo que afectaría a unos 1.400 puestos de trabajo, como parte de un proceso de reorganización para reducir costes.