Niños en peligro de perder año escolar por falta de cupos


Lograr un cupo para un estudiante en una escuela pública ubicada en las áreas revertidas de Arraiján se ha convertido para los padres de familia en un calvario que no parece tener fin.
Cerca de 480 niños de edad escolar, principalmente de kinder y primer grado se quedarán posiblemente este año sin aprender sus primeras letras y a pintar sus primeros libros porque no hay cupos en las escuelas del área, confirmaron maestros y padres de familia del área.
Los niños afectados viven en comunidades como Peña Blanca, Sector Ocho, Kaly, Monguir, Booyala, Cristal, El Tecal, Las Nubes, Valle del Sol y Altos del Sol.
Los más afectados son niños de la comunidad indígena kuna de Booyala, situada a pocos metros de la base área de Howard, cuyos padres emigraron recientemente al sector y por ello no encontraron cupos al iniciarse el año escolar.
El problema es más grave aún, otros 974 estudiantes de primaria y 280 de secundaria no asisten a clases desde el 1 de marzo cuando se inició oficialmente el año escolar porque la escuela La Polvareda esta cerrada debido a que los padres de familia han preferido no enviar a sus hijos al edificio viejo hasta tanto se inauguren las nuevas instalaciones del colegio prevista para el 29 de marzo próximo.
Para más de 1000 niños y jóvenes del sector el 29 de marzo próximo será su primer día de clases en la escuela de La Polvareda, la cual se llamará ahora: Centros de Educación Básica General Stella Sierra y la misma se construyó a un costo de B/.150 mil.
En la mañana, la escuela funcionará como Primaria y en el turno de la tarde como Secundaria. Consta de 25 aulas, biblioteca, laboratorio de ciencias, informática, gimnacio y cafetería.
Pero la moderna escuela de La Polvareda no es suficiente para cubrir la demanda de estudiantes en las áreas revertidas de Arraiján ya que 480 niños del área aún no consiguen cupos ya que los otros planteles como Vista Bella, Escuela Nueva Minesotta ( Loma Cová), Guillermo Andreve y la Adán Urriola tienen hasta 40 estudiante por salón.
La directora de la nueva escuela La Polvareda, Betzi García señaló que la cantidad de personas que se han ido a vivir para las áreas revertidas del distrito de Arraiján ha motivado la falta de cupos en los planteles debido a que los padres de familia emigran si consultar previamente la realidad de las escuelas del sector.
Advirtió que la matrícula aumentó de 1998 a 1999 en todos los grados en las escuelas del área y en algunas aulas maestros atienden hasta 40 estudiante.
Indicó que desde octubre de 1998 cuando se abrieron las matrículas los directores de los planteles se percataron que iba haber problemas de falta de cupos para el año lectivo de 1999.
La maestra Betzi no deja de tener razón en sus planteamientos ya que de acuerdo con las estadísticas de población, en 1980 el distrito de Arraiján tenía 32 mil habitantes; en 1990, 62 mil y se estima que para el próximo año haya cerca de 125 mil habitantes.
No obstante, la solución al problema de la falta de cupos la tiene la Dirección Provincial de Panamá Oeste del Ministerio de Educación, instancia que tiene la última palabra de cómo se resolverá el problema, dijo la educadora.
Otra escuela cuya matrícula aumenta en 100 estudiante cada años es la de Loma Cová. La directora de esa escuela Abigail Meléndez señaló que en 1994 la escuela tenía una matrícula de 90 estudiantes y para este año llega a los 550.
La escuelita de Loma Cová se llama ahora Estado de Minesotta construida durante el programa Fuerte Caminos ejecutado por el gobierno panameño y el Comando Sur de los Estados Unidos.
Tiene sólo nueve aulas y en ellas van niños de kinder a sexto grado durante dos turnos. En la noche se habilita para educación de adultos también.
A la escuelita de Loma Cová asisten niños indígenas, en su mayoría, y otros son de emigrantes de las provincias centrales y del Darién que se han venido huyendo por la guerrilla, explicó la educadora.
Manifestó que el problema de falta de cupos se resuelve con el nombramiento de más educadores en el área.
De acuerdo a la educadora los maestros han aceptado romper uno de los acuerdos de la huelga de 1979 al atender hasta 40 estudiantes por grupos hecho que no sucedía desde esa época ya que se considera antipedagógico atender grupos mayores de 35 alumnos.
Dos niñas, María y Luisa, llegaron uniformadas y con sus útiles llegaron a la puerta del plantel acompañadas de su hermana mayor, Yessy, para solicitarle cupo a la directora de la escuela de Loma Cová para tercer grado.
La maestra le informó a Yessy que después de Semana Santa volviera nuevamente ya que puede haber una respuesta para esa fecha de la Dirección Provincial de Panamá Oeste con respecto al problema de la falta de cupos.
Las niñas dieron vuelta atrás y muy desanimadas empuñaron sus cuadernos y emprendieron su camino hacia sus casas.
La escuela de Loma Cová tiene una matrícula considerada "normal" por lo que después del 15 de abril se podría tomar una decisión de aumentar la matrícula, pero la solución final la tiene la Dirección Provincial de Panamá Oeste, manifestó la docente.
El problema de la falta de cupos es uno de los factores que afectan negativamente el año escolar en las áreas revertidas de Arraiján sin contar los problema de desnutrición infantil que hay en la población, las escuelas en malas condiciones, falta de educadores, las grandes distancias que tienen que caminar los niños para ir de su casa a la escuela en unas calles en pésimos estado y que en su gran mayoría no son de concreto.
Las áreas revertidas de Arraiján a pesar que están ubicadas a pocos kilómetros de la ciudad capital parecen ser un típico pueblo olvidado de nuestro interior del país.
Durante nuestro recorrido por el área entrevistamos algunos padres de familia sobre los problemas que han afectado el año escolar en el sector.
PADRES DE FAMILIA OPINAN
Crispóla Sánchez está feliz porque sus niña va ir a cuarto grado a la escuela nueva de La Polvareda. Dice Crispóla que su hija está ansiosa de empezar ya que el próximo 29 de marzo será para ella y para muchos otros ni{os y jóvenes del sector el primer día de clases del año.
Pero el señor José Santos no está muy contento con la apertura de la escuela de La Polvareda ya que no ha podido conseguir un cupo para su hijo, Francisco quien debe asistir a primer grado.
Lo más lamentable del caso es que el señor Santos es un humilde hombre que trabaja en la construcción del plantel y su mayor deseo es entrevistarse con la directora de la escuela para que le de una oportunidad a su hijo Francisco de que aprenda sus primeras letras.
Embarrado de concreto en su ropa y con su rostro lleno de sudor el señor Santos reconoce la importancia que tiene la educación para sus hijos y dice que uno de su mayores deseo es que sus hijos pueden ir a la escuela y se superen más que él en la vida.
" Lo que más quiero en este momento es conseguir un cupo para mi hijo", exclamó el señor Santos al tiempo que solicitó a las autoridades del Ministerio de Educación que atiendan el problema de falta de cupos en el sector con urgencia.
El señor Santos vive en el sector Ocho de la Paz en las áreas revertidas de Arraiján y advierte que el igual que su hijo muchos otros niños de la barriada están a la espera de un cupo para ir a la escuela.
Comenta que su niño Francisco está muy feliz porque tiene uniforme y cuadernos que no ha podido empezar a rayar porque no va aún a la escuela.
Pero al igual que Francisco en el sector Ocho de la Paz muchos otros niños de las áreas revertidas de Arraiján esperan la oportunidad de un cupo para aprender a escribir , leer y pintar sus primeras letras.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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