El presidente estadounidense, Barack Obama, abogó hoy por una industria manufacturera estadounidense fuerte, exportadora e innovadora que permita que la primera economía mundial comience a importar alta tecnología.
En un discurso en una planta de Rolls-Royce en el estado de Virginia, encargada de fabricar piezas de precisión para aviación, el presidente dijo que su deseo es que los productos de alta tecnología "se fabriquen aquí y se vendan allá y no que se fabriquen fuera y se vendan aquí".
El mandatario dijo que Estados Unidos es un país de constructores e inventores y que es hora de que la industria exportadora se consolide, algo que en su opinión contribuirá a crear empleos y a salir de la crisis.
Obama dijo que los datos de empleo de febrero, anunciados hoy por el Departamento de Trabajo, le dan la razón y destacó que esa mejora indica que se debe continuar con las políticas que se han implementado durante su mandato para crear puestos de trabajo y corregir la pérdida de entre "700.000 y 800.000 empleos" que había antes de que él llegara a la Casa Blanca.
El presidente recordó que en los últimos "dos años las empresas han creado cerca de cuatro millones de empleos", pese a que la economía estadounidense sigue recuperándose de la crisis, mientras sectores como el del motor han recuperado 200.000 nuevos puestos.
El presidente estadounidense volvió a poner como ejemplo la recuperación del sector automotor estadounidense y subrayó el ejemplo de General Motors (GM), que ha pasado de la bancarrota en 2009 a recuperar el puesto de primer fabricante mundial del motor en 2011.
Obama dijo que la industria de Detroit ahora construye mejores vehículos que antes y que los planes de su Gobierno son que en 2025 los vehículos estadounidenses recorran una media de 55 millas con un galón de gasolina (23,4 kilómetros por litro).
En opinión de Obama "todo empieza con la industria manufacturera. Los productos son lo que han convertido a Estados Unidos en lo que es. Fabricar también construye comunidades y prosperidad", señaló.