El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó hoy que Irán representa "una amenaza genuina para la seguridad nacional".
En una rueda de prensa en las oficinas de su equipo de transición para presentar a su equipo del área de inteligencia, Obama prometió una "actitud práctica y pragmática hacia la política exterior".
No obstante, insistió en que aún no es mandatario y, por tanto, no quiere implicarse en cuestiones de política exterior hasta el próximo 20 de enero, cuando jurará su cargo en una ceremonia en el Capitolio.
Preguntado específicamente sobre Irán, aseguró que el régimen de Mahmud Ahmadineyad representa "una amenaza genuina a la seguridad nacional" y afirmó que tendrá más que decir una vez haya jurado el cargo.
El gobernante electo, que durante la campaña electoral criticó muy duramente el programa de torturas contra los sospechosos de terrorismo en la CIA, indicó que bajo su Gobierno "EE.UU. no torturará y respetará las convenciones de Ginebra".
"EE.UU. respetará los ideales y las ideas más altas, y esta es una encomienda clara que les he hecho" a Leon Panetta, que encabezará la CIA, y al ex almirante Dennis Blair, el nuevo director nacional de Inteligencia.