La visita de Obama dejó "mucho ruido y pocas nueces" en El Salvador
San Salvador, 23 mar (EFE).- La visita que el presidente de EE.UU., Barack Obama, hizo a El Salvador dejó "mucho ruido y pocas nueces" porque no se dieron los anuncios que se esperaban en el tema migratorio, que afecta al menos a 2,5 millones de nacionales en suelo estadounidense, coincidieron hoy analistas y políticos.
"La montaña parió un ratón, hay más ruido que nueces, mucho ruido, pocas nueces", declaró a Efe el analista político Roberto Cañas, quien fue integrante de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), hoy partido de Gobierno.
A juicio de Cañas, la estadía del gobernante estadounidense, quien llegó el martes y abandonó el país este miércoles, solo tuvo "mucho simbolismo, muchas fotos, parafernalia al estilo Hollywood".
"Los funcionarios del Gobierno salvadoreño deberían tener más moderación, más sobriedad en la forma en que manejan la visita de Obama, porque han creado falsas expectativas en la población, que por supuesto esperaba que el Gobierno de Estados Unidos cambie su política migratoria", apuntó.
En el mismo sentido se expresó el dirigente del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Óscar Santamaría, quien aseguró que la visita tiene "un gran significado para el país", pero no logró lo que se esperaba pese a que las "expectativas era muchas".
"Se hablaba de que podía ser la oportunidad para regularizar la situación de los salvadoreños que están amparados" por el beneficio migratorio del estatus de protección temporal" o TPS, "pero tampoco eso se logró", sostuvo Santamaría.
De ese estatus de protección temporal gozan desde 2001 más de 220.000 salvadoreños que residen en Estados Unidos, que aspiran a una octava extensión del beneficio o una "solución definitiva" para su situación migratoria.
Santamaría admitió que el mandatario estadounidense "dio declaraciones de que hará todo lo posible" para una reforma migratoria, pero aclaró que, en su opinión, solo se trató de una manifestación de "buenas intenciones".
"Lo que se ha obtenido no es lo que se había estado (...) pretendiendo obtener, sobre todo con lo que son los aspectos económicos y en materia de seguridad", el paso de Obama por El Salvador ha "dejado un desaliento en la población", añadió Santamaría.
Durante su estadía en El Salvador, Obama anunció un fondo de 200 millones de dólares para una nueva iniciativa de seguridad para Centroamérica, en la que participarán también socios internacionales como España y la Unión Europea.
El gobernante destacó que la "Alianza para la Seguridad Ciudadana en América Central" sentará las bases para una "mayor seguridad y prosperidad durante muchos años en el futuro".
No obstante, Cañas señaló a Efe que ese monto de 200 millones de dólares es menor que los 1.300 millones destinados para el Plan Colombia.
"Desde el punto de vista de los intereses nacionales de los Estados Unidos se ha logrado lo que ellos querían: integrar una estrategia latinoamericana de combate al narcotráfico que le faltaba el eslabón centroamericano, hoy con El Salvador como eje articulador está logrado", apuntó.
Pero la visita trajo para otros cambios, como los arreglos para engalanar San Salvador ante la llegada del jefe de la Casa Blanca.
"Se invirtió en pintar y señalizar (las calles) y se dio una movilización de recursos para tratar de dejar impecables las plazas y lugares que visitaría el mandatario", afirmó el periodista Rafael Domínguez en una columna que tituló "Yes we can... if you come" ("Sí podemos .. si tu vienes").
En su columna, el periodista resaltó que con la visita del jefe de Estado estadounidense hasta se vio la voluntad del presidente salvadoreño, Mauricio Funes, de convocar a los exgobernantes y dirigentes de partidos políticos a un grupo consultivo para, en su opinión, "que Obama vea que somos unidos".
"La montaña parió un ratón, hay más ruido que nueces, mucho ruido, pocas nueces", declaró a Efe el analista político Roberto Cañas, quien fue integrante de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), hoy partido de Gobierno.
A juicio de Cañas, la estadía del gobernante estadounidense, quien llegó el martes y abandonó el país este miércoles, solo tuvo "mucho simbolismo, muchas fotos, parafernalia al estilo Hollywood".
"Los funcionarios del Gobierno salvadoreño deberían tener más moderación, más sobriedad en la forma en que manejan la visita de Obama, porque han creado falsas expectativas en la población, que por supuesto esperaba que el Gobierno de Estados Unidos cambie su política migratoria", apuntó.
En el mismo sentido se expresó el dirigente del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Óscar Santamaría, quien aseguró que la visita tiene "un gran significado para el país", pero no logró lo que se esperaba pese a que las "expectativas era muchas".
"Se hablaba de que podía ser la oportunidad para regularizar la situación de los salvadoreños que están amparados" por el beneficio migratorio del estatus de protección temporal" o TPS, "pero tampoco eso se logró", sostuvo Santamaría.
De ese estatus de protección temporal gozan desde 2001 más de 220.000 salvadoreños que residen en Estados Unidos, que aspiran a una octava extensión del beneficio o una "solución definitiva" para su situación migratoria.
Santamaría admitió que el mandatario estadounidense "dio declaraciones de que hará todo lo posible" para una reforma migratoria, pero aclaró que, en su opinión, solo se trató de una manifestación de "buenas intenciones".
"Lo que se ha obtenido no es lo que se había estado (...) pretendiendo obtener, sobre todo con lo que son los aspectos económicos y en materia de seguridad", el paso de Obama por El Salvador ha "dejado un desaliento en la población", añadió Santamaría.
Durante su estadía en El Salvador, Obama anunció un fondo de 200 millones de dólares para una nueva iniciativa de seguridad para Centroamérica, en la que participarán también socios internacionales como España y la Unión Europea.
El gobernante destacó que la "Alianza para la Seguridad Ciudadana en América Central" sentará las bases para una "mayor seguridad y prosperidad durante muchos años en el futuro".
No obstante, Cañas señaló a Efe que ese monto de 200 millones de dólares es menor que los 1.300 millones destinados para el Plan Colombia.
"Desde el punto de vista de los intereses nacionales de los Estados Unidos se ha logrado lo que ellos querían: integrar una estrategia latinoamericana de combate al narcotráfico que le faltaba el eslabón centroamericano, hoy con El Salvador como eje articulador está logrado", apuntó.
Pero la visita trajo para otros cambios, como los arreglos para engalanar San Salvador ante la llegada del jefe de la Casa Blanca.
"Se invirtió en pintar y señalizar (las calles) y se dio una movilización de recursos para tratar de dejar impecables las plazas y lugares que visitaría el mandatario", afirmó el periodista Rafael Domínguez en una columna que tituló "Yes we can... if you come" ("Sí podemos .. si tu vienes").
En su columna, el periodista resaltó que con la visita del jefe de Estado estadounidense hasta se vio la voluntad del presidente salvadoreño, Mauricio Funes, de convocar a los exgobernantes y dirigentes de partidos políticos a un grupo consultivo para, en su opinión, "que Obama vea que somos unidos".