El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó hoy que no decidirá de modo apresurado sobre un posible aumento de tropas en Afganistán y que la prioridad debe ser "acertar con la estrategia".
Tras una reunión con el primer ministro canadiense, Stephen Harper, en la Casa Blanca, Obama indicó que va a adoptar "un proceso muy meticuloso a la hora de tomar estas decisiones".
"Quiero dejar esto absolutamente claro", destacó el presidente, al subrayar que "no va a haber ninguna decisión inmediata" sobre el envío de tropas a Afganistán.
Estas declaraciones se producen un día después de que el jefe de Estado Mayor, el almirante Mike Mullen, se declarara partidario de aumentar el contingente militar en el país centroasiático.
El responsable de las tropas en Afganistán, el general Stanley McChrystal, presentó recientemente su primera evaluación sobre el terreno de la situación en ese país y se espera que en un futuro próximo también pida más soldados.
El presidente estadounidense presentó el pasado marzo una nueva estrategia para ese país y para Pakistán que preveía un aumento de la presencia militar y diplomática para concentrarse en el adiestramiento de las fuerzas de seguridad afganas y la mejora de las condiciones de vida de la población.
Como parte de esa estrategia, Obama ordenó el envío de 21.000 soldados más a Afganistán, que para cuando acaben de llegar este año elevarán la presencia militar estadounidense en ese país a 68.000.
Sin embargo, la violencia no ha dejado de crecer en esa nación y el mes pasado murieron allí 51 soldados estadounidenses, más que en ningún otro mes desde el comienzo de la guerra, en octubre de 2001.
En sus declaraciones en el Despacho Oval, el gobernante indicó que evaluará la situación militar, diplomática y de desarrollo antes de decidir cuáles son los próximos pasos a dar.
"Una de las cosas que tengo completamente claras es que hay que adoptar la estrategia correcta y entonces decidir qué recursos se le asignan", explicó.
"Desde luego, uno no toma decisiones acerca del envío de hombres y mujeres al campo de batalla sin tener completamente clara cuál va a ser la estrategia", subrayó.
Por su parte, Harper indicó que le "preocupa la fortaleza de los insurgentes" y la capacidad afgana de hacerse cargo de su propia seguridad.
Canadá cuenta con 2.500 soldados desplegados en Afganistán pero planea retirarlos para 2011.
Ambos mandatarios abordaron en su reunión también asuntos como el cambio climático, el comercio bilateral y la próxima cumbre del G-20 en la ciudad estadounidense de Pittsburgh (Pensilvania), los días 24 y 25 de septiembre.