El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, disfruta hoy de un merecido día de descanso, por lo que aprovechó el sábado para animar a su hija mayor, Malia, en un partido de fútbol.
Ben Finkenbinder, del equipo de Prensa del mandatario y que suele jugar con Obama al golf, dijo a los medios de comunicación que el mandatario estaba viendo el partido de Malia.
El presidente Obama acudió al Centro Recreativo Hearst, en el noroeste de Washington, luciendo unas zapatillas deportivas, unas gafas de sol y portando un impermeable.