El presidente de EE.UU., Barack Obama, se declaró hoy "escandalizado" por la represión contra los manifestantes en Irán y expresó su "fuerte condena a estas acciones injustas".
Obama hablaba en una rueda de prensa en la Casa Blanca, su primera en solitario desde hace casi dos meses, y en la que el presidente aseguró que respeta la soberanía iraní y no planea injerir en sus asuntos pero "debemos ser testigos" de las escenas que se han visto.