La Conferencia Episcopal de Guatemala (Ceg) expresó hoy su preocupación por el racismo y la discriminación que sufren los inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos y demandó una reforma migratoria que beneficie a los indocumentados.
"Es lamentable que esas actitudes de odio racial" existan en la primera potencia del mundo, dijo a los periodistas el secretario adjunto de la Pastoral de Movilidad Humana de la Ceg, Mauro Verzeletti.
La institución realizó hoy, como todos los años en víspera de la Semana Santa, el denominado "vía crucis" en la Plaza de la Constitución, en el que los católicos recrean el sufrimiento de los inmigrantes que buscan alcanzar el "sueño americano".
En un comunicado, la Pastoral expresó su condena por las redadas y deportaciones de miles de guatemaltecos en Estados Unidos, porque, indicó, "rompen la unidad familiar y provocan serios efectos psicológicos, emocionales y económicos en los niños y adolescentes".
"De un modo indirecto, pero real, las autoridades norteamericanas son responsables de estos efectos, porque en lugar de impulsar una reforma migratoria integral, recurren a la aplicación de un sistema legal que justifica y ampara prácticas migratorias injustas y violatorias del derecho humano", indicó el documento episcopal.
También condenó los "abusos" que cometen las autoridades y el crimen organizado en contra de los inmigrantes en México.
Según la Ceg, es "preocupante que los Estados no protejan los derechos humanos de los inmigrantes" que se ven forzados a buscar mejores condiciones de vida en el extranjero debido a la pobreza en sus países.
"Expresamos nuestra firme condena a las política xenofóbicas y racistas a los refugiados e inmigrantes", señalaron los religiosos en el texto, en el que piden a los Gobiernos no ser indiferentes con el dolor de niños y adolescentes, que son los más vulnerables.
"Pedimos una reforma migratoria integral y trato humano a nuestros connacionales en el extranjero", porque no tiene sentido gastarse unos 4.500 millones de dólares anuales cada año para deportar a los trabajadores, anotó.
La Ceg hacía referencia al monto anual que los inmigrantes guatemaltecos envían al país en remesas familiares.
En Estados Unidos, según las autoridades, radican 1,3 millones de guatemaltecos, el 60 por ciento de ellos en condición de indocumentados.
El Gobierno del presidente Álvaro Colom pidió a EE.UU. que conceda un Estatuto de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los inmigrantes guatemaltecos, pero hasta ahora no ha tenido respuesta.