Los obispos venezolanos calificaron hoy de "inadmisible" la supuesta "presencia y la acción de grupos irregulares de diversos signos" en la frontera de Venezuela con Colombia.
El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Ubaldo Santana, también expresó la preocupación de los obispos por la tensión que domina las relaciones entre Venezuela y Colombia, al considerar que resulta una "amenaza para la convivencia pacífica" de los dos países andinos.
Durante la instalación de la 90 Asamblea Ordinaria de la CEV, Santana resaltó que los grupos irregulares, que no identificó, "se mueven libre e impunemente" por la zona fronteriza venezolana, según informó el diario El Universal en su página web.
El mandatario venezolano, Hugo Chávez, volvió a negar el pasado 28 de diciembre que en Venezuela se encuentren líderes o campamentos guerrilleros, como han denunciado portavoces colombianos, o que su Gobierno permita la presencia de fuerzas armadas irregulares en su territorio.
Sin embargo, Chávez admitió entonces que eventualmente puedan ingresar a territorio venezolano "guerrilleros, paramilitares, sicarios, narcotraficantes o terroristas" porque, según dijo, es "imposible" evitarlo cuando esos grupos "tienen tomado medio territorio de Colombia".
Santana también se refirió a la tensión que domina en las relaciones entre Venezuela y Colombia, especialmente después de la firma de un convenio entre Bogotá y Washington que permite a militares estadounidenses utilizar al menos siete bases colombianas.
Esa situación, afirmó, resulta "amenazante para la convivencia pacífica y fraterna" de las dos naciones, que comparten una amplia frontera terrestre de 2.219 kilómetros.
Las sociedades venezolana y colombiana, así como los pueblos de "América entera, debemos aprovechar todas las ocasiones para impulsar con hechos la difusión del evangelio (...) debemos empeñarnos, y a fondo, en la promoción de la paz y la concordia", indicó el obispo.
Chávez considera una "amenaza" para su "revolución" bolivariana el acuerdo castrense que, según los Gobiernos de Colombia y Estados Unidos, se suscribió en el marco de la lucha conjunta antidrogas y antiterrorista.
En las últimas semanas, el jefe de Estado venezolano ha insistido en denunciar que Estados Unidos prepara un supuesto ataque militar contra su país utilizando a Colombia, Aruba y Curazao como "plataformas", lo que esos países han rechazado.