Unos 25 integrantes de organizaciones defensoras de derechos humanos ocuparon la planta baja de la sede del Ministerio del Interior y Justicia colombiano, en el centro de Bogotá, para protestar por el asesinato de un líder campesino del departamento caribeño de Sucre.
Los ocupantes, con apoyo de otros manifestantes, protestan desde el exterior de la edificación por el asesinato de Rogelio Martínez, vinculado con un movimiento que reúne a víctimas de crímenes de Estado.
Los activistas señalaron que no depondrán su actitud ni abandonarán el lugar hasta no ser recibidos por el titular de la cartera del Interior y de Justicia, Fabio Valencia.
El asesinato de Martínez se registró el pasado miércoles en una zona rural del municipio de San Onofre.
Martínez apoyaba a unas 52 familias que fueron desalojadas de un predio ocupado por grupos paramilitares.
El crimen fue cometido por "un grupo de hombres encapuchados que vestían de negro", informó el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) en un comunicado público, difundido en Bogotá el miércoles pasado.
La organización no gubernamental (ONG) precisó que los desconocidos sorprendieron al activista de derechos humanos en La Alemania, hacienda de propiedad comunitaria de antiguos desplazados en San Onofre, localidad de Sucre.
Los desconocidos lo obligaron a apearse de la motocicleta en la que se dirigía a su domicilio rural y lo asesinaron, agregó la fuente, que no precisó el arma que utilizaron los victimarios para dar muerte al dirigente agrario.
Martínez lideraba desde hace varios años un "proceso de resistencia campesina" en La Alemania, predio situado en Las Pavas, aldea de San Onofre, señaló la ONG.
El Gobierno colombiano les había adjudicado la hacienda a desplazados por el conflicto armado en la región, pero "posteriormente, a través de un proceso judicial, el propio Gobierno retiró la posesión", explicó la ONG.
El Movice reúne a familiares de víctimas de crímenes cometidos por agentes estatales y grupos paramilitares.