OEA**Es penoso que la Organización de Estados Americanos no haya escuchado los clamores de muchos en Latinoamérica, quienes se lamentan por los atropellos a la Libertad de Expresión en Venezuela.
HISTORIA**Prefirieron el ignominioso silencio que creíamos cosa del pasado, y que tristes recuerdos nos trae a los panameños, quienes en el peor momento de nuestra historia, fuimos dejados en las garras de un enajenado.
SOLIDARIDAD**Aquellos que seguimos creyendo en la libertad como carburante de la historia y del desarrollo de los pueblos, no podemos rendirnos ante esta decepción que es ya rutina. Seguiremos apoyando al pueblo venezolano.