La olimpiada regresa hoy al país donde nacieron los antiguos Juegos Olímpicos y a la ciudad que los revivió en 1896, teniendo como telón de fondo un despliegue de seguridad sin precedentes.
Más de 10.000 atletas procedentes de una cifra récord de 202 países se congregarán en Grecia para competir en los primeros Juegos de Verano desde los ataques del 11 de septiembre perpetrados contra Estados Unidos hace tres años.
Los Juegos contarán con la protección de aviones de combate de la OTAN, misiles de defensa aérea Patriot y miles de cámaras de vigilancia en el operativo de seguridad más grande realizado en tiempos de paz en Europa.
La seguridad estará en su climax en la ceremonia inaugural de hoy viernes, plagada de leyendas y simbolismos de la cuna de la civilización occidental.
El ex presidente de Estados Unidos, George Bush, el mandatario ruso Vladimir Putin y el primer ministro británico Tony Blair estarán entre los asistentes a la ceremonia de apertura, cuyo momento cumbre será el encendido del pebetero con la llama olímpica, prendida con los rayos del sol en Olimpia, cuna de los primeros Juegos.
La delegación de Grecia presidirá el desfile de los equipos en el estadio olímpico llevando como abanderado al triple campeón de halterofilia Pyrros Dimas.
El momento culminante será el encendido del pebetero olímpico. Nadie sabe que forma tendrá ese episodio y se especula que se podría usar una flecha, como hace 12 años en Barcelona, o alguna persona ilustre, como cuando Muhamad Alí lo encendió en 1996 en Atlanta.
Olimpiada regresa a su cuna
Los vigésimos octavos Juegos Olímpicos modernos se inaugurarán cuando se prenda en el pebetero el fuego olímpico encendida por el sol en el santuario de Zeus.