Ollanta Humala ganó las elecciones presidenciales, según los resultados oficiales


El candidato nacionalista Ollanta Humala ha ganado las elecciones presidenciales celebradas hoy en Perú, según las primeras cifras oficiales comunicadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).


La jefa de la ONPE, Magdalena Chú, comunicó hoy los resultados seis horas después del cierre de los colegios, con un 75 % de las actas contabilizadas, que indican que Humala obtiene 50,087 % de los votos, mientras que su rival Keiko Fujimori logra un 49,913 %.


Magdalena Chú dejó claro que faltan por llegar las cifras relativas a las zonas rurales más alejadas, donde se considera que Ollanta Humala tiene un apoyo mucho más sólido que su rival.


Asimismo, el departamento de Lima, que congrega a cerca de un cuarto de los electores del país y que ha sido contabilizado en su totalidad, también distorsiona los resultados, pues en él Keiko obtuvo un 57 % de los votos frente a un 42 % de Humala.


Esto significa que el estrechísimo margen de diferencia registrado hasta ahora se hará mayor conforme vayan conociéndose las actas de las zonas rurales.


En todo caso, Keiko Fujimori ya dio por perdidas las elecciones al abandonar el hotel donde pasó gran parte de la jornada para retirarse a su casa, después de conocerse las cifras de los sondeos a boca de urna y los recuentos rápidos realizados por las encuestadoras y que desde el cierre de los colegios, hace ya seis horas, coincidían sin excepción en la victoria de Humala.

 

Poco antes de abandonar el hotel, Keiko salió al balcón para dirigirse a sus simpatizantes: pese a que algunos todavía coreaban "sí se puede" creyendo en su victoria, Keiko asumió implícitamente su derrota al decirles que el hecho de haber conseguido casi la mitad del apoyo y confianza era motivo para ella de "gran alegría y satisfacción".


Los seguidores del líder nacionalista comenzaron a confluir desde primeras horas de la tarde en la Plaza Dos de Mayo, lugar habitual de reunión de la izquierda peruana, y horas después habían abarrotado la plaza, donde comenzaron a festejar con canciones y bailes.


La tardanza en la comunicación de los resultados oficiales hizo también que Ollanta Humala se tomase su tiempo, y de hecho continuaba recluido en un lujoso hotel sin decir una palabra, mientras comenzaba a recibir mensajes de felicitaciones, algunos tan significativos como el enviado por el presidente del país vecino, Chile, Sebastián Piñera.

 

Según un comunicado de la coalición Gana Perú, encabezada por Humala, Piñera llamó al candidato nacionalista para saludarle por los resultados, ante lo cual el nacionalista "agradeció el gesto e hizo votos para que las relaciones entre los gobiernos se fortalezcan en bien de ambos países".


A falta de una intervención del propio Humala, varios de los integrantes de su equipo de gobierno se multiplicaron en declaraciones para transmitir mensajes de tranquilidad hacia los mercados, ante el temor de que mañana la Bolsa de Lima sufra una fuerte caída y que la elección de Humala asuste a los inversores.


"Imagino que uno de los primeros anuncios que hará (Humala) son los nombres del jefe del gabinete y el ministro de Economía; eso es una práctica común y el país lo exige, la economía lo exige, los mercados internacionales lo exigen, y Gana Perú responderá a la altura de las circunstancias", dijo el portavoz de Gana Perú, Daniel Abugattás.

 

El jefe del plan económico de Gana Perú, Félix Jiménez aseguró que el futuro gobierno de Ollanta Humala respetará todos los contratos y afirmó que las reformas que requiere el país se realizarán respetando el marco constitucional.


Además, insistió en la voluntad de concertación de su líder: "Esa es la vocación de Ollanta Humala. Él hará un gobierno para todos los peruanos, sin exclusión social, un gobierno inclusivo", indicó.


El virtual vicepresidente segundo, Omar Chehade, pidió a su vez al presidente de la República, Alan García, a las autoridades del Ministerio de Economía y el Banco Central de Reserva que den signos de confianza para que no haya inestabilidad económica o política en las próximas horas.

La joven heredera de la saga Fujimori aún tiene una larga carrera por delante

Lima, 5 jun (EFE).- Keiko Sofía Fujimori Higuchi, perdedora en las elecciones presidenciales de hoy en Perú, nació el 25 de mayo de 1975, en Lima y es la mayor de los cuatro hijos del expresidente peruano Alberto Fujimori y la ex congresista Susana Higuchi.
Casada con el estadounidense (posteriormente nacionalizado peruano) Mark Vito Villanella, tiene dos hijas: Kyara Sofía, nacida en 2007, y Kaori Marcela, nacida en 2009.
Estudió en el colegio privado Sagrados Corazones de la Recoleta de Lima. Tras finalizar en 1992, Keiko viajó a Nueva York para estudiar en la Universidad Estatal de esta ciudad.
Posteriormente finalizó en 1997 una carrera universitaria de administración de negocios en la universidad de Boston. En 2004, y con un préstamo de la fundación Sallie Mae, cursó una maestría en Negocios en la universidad de Columbia.
La financiación de sus estudios ha sido foco de polémica en Perú, con denuncias de que fueron pagados con dinero del Estado, y aunque la denuncia llegó a propiciar un proceso penal, fue archivado por falta de pruebas.
Paralelamente a la realización de sus estudios, y desde el año 1994, Keiko ejerció el cargo de "primera dama" a raíz del divorcio que protagonizaron sus padres, convirtiéndose en la primera dama más joven en la historia de América y viajando a numerosas cumbres continentales.
En 1998 se opuso a la postulación de su padre para un tercer mandato, aunque finalmente sí participó en las actividades electorales de su padre en los comicios de 2000.
Ejerció el cargo de "primera dama" hasta noviembre del año 2000, cuando su padre renunció a la presidencia de Perú desde Japón y tras destaparse varios escándalos de corrupción.
El mismo día de la renuncia, Keiko abandonó el Palacio de Gobierno y se mudó a casa de una tía paterna, Jacinta Fujimori; al poco tiempo, regresó a Estados Unidos, alejándose completamente de la política y trabajando en el sector privado.
En 2002, y durante su estanacia en Nueva York, conoció al estadounidense de ancestros italianos y nacido en 1976 Mark Vito Villanella, con quien se casó en 2004, en Lima, en una ceremonia católica oficiada por el cardenal arzobispo de Lima Juan Luis Cipriani.
Tras la boda, la pareja regresó a Estados Unidos para continuar con sus actividades profesionales.
Sin embargo, y coincidiendo con la detención de su padre en Chile el 7 de noviembre de 2005, Keiko Fujimori regresó a Perú para hacerse cargo del partido fujimorista de cara a las elecciones presidenciales y al congreso de 2006.
En abril de dicho año fue elegida congresista de la República por la Alianza para el Futuro, siendo la parlamentaria que acaparó más votos en aquellos comicios (más de 600.000 votos), y se convirtió en la portavoz de la bancada.
Durante su período como congresista, fue titular de numerosas comisiones parlamentarias, aunque recibió críticas por su alto número de inasistencias y licencias por maternidad y viajes.
En marzo de 2010 inscribió su partido, Fuerza 2011, con el que que acudió a las elecciones presidenciales del 10 de abril de 2011.
En dichos comicios, Keiko Fujimori fue la segunda candidata más votada, con el 23,5 por ciento de los sufragios, tras el nacionalista de izquierdas Ollanta Humala, que obtuvo el 31,6 por ciento.
Considerada la hija predilecta de Alberto Fujimori, Keiko siempre ha defendido a su padre, quien en 2009 fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de violaciones de los derechos humanos y corrupción.


fecha edicion
old id
692264
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América