El líder del Partido Progresista de Chile (PRO) y ex candidato a la presidencia de ese país, Marco Enríquez-Ominami, dijo hoy en Costa Rica que Suramérica debe fortalecer sus foros regionales para prevenir roces entre países, como el que viven actualmente Colombia y Venezuela.
Con "foros multilaterales" en el seno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se podría resolver el conflicto entre Colombia y Venezuela, señaló el político, quien se encuentra en San José para participar en un foro sobre integración regional.
Enríquez-Ominami dijo en una entrevista con Efe que el debate entre los presidentes Hugo Chávez y Álvaro Uribe "no sólo es un conflicto entre Venezuela y Colombia, sino que afecta también a otros países".
La tensión entre Venezuela y Colombia, cuyas relaciones diplomáticas y comerciales están congeladas desde hace casi un año por decisión del mandatario venezolano, aumentó la semana pasada cuando Uribe dijo tener "pruebas" de la presencia de jefes guerrilleros colombianos en la nación vecina, tras lo que Chávez amenazó con "romper" toda relación con Bogotá.
"Siempre es clave que en conflictos bilaterales se parta de la base del foro multilateral como espacio de desactivación", añadió.
El ex candidato chileno, que se ubicó tercero en las últimas elecciones, aseguró no entender cómo "países como Francia, España, Alemania e Italia, que no comparten el mismo idioma", han llegado a tener buenas relaciones socio-económicas, mientras que "Chile, Bolivia, Perú y Argentina, que comparten lengua, no logran entenderse".
"En Unasur no está sólo en juego un debate de intereses económicos si no, también, un debate de principios", puntualizó.
El líder del PRO explicó que "es muy temprano para realizar una evaluación sobre el Gobierno de (Sebastián) Piñera", pero afirmó sentirse "decepcionado" porque el nuevo presidente de Chile actúa "con una gradualidad demasiado tímida".
Añadió que la llegada de Piñera "no ha significado una contrarreforma, ni apenas un cambio del Gobierno" de Michelle Bachelet.
Uno de los puntos débiles que se mantienen, a su juicio, es la educación, donde hay "un déficit completo desde la primaria hasta la universidad", porque en "Chile no se ha protegido la oferta" educativa pública.