Candidatos de los partidos que apoyan al presidente Luiz Inácio Lula da Silva fueron elegidos gobernadores en 11 de los 27 estados de Brasil, en tanto que los opositores gobernarán seis regiones, entre ellas los dos mayores colegios electorales, según el último escrutinio divulgado hoy.
El actual gobernador de Amazonas, Omar Aziz, apoyado por partidos oficialistas y opositores, fue reelegido, y en los restantes nueve estados, en donde ningún candidato consiguió más del 50% de los votos, el gobierno regional será decidido en una segunda vuelta el 31 de octubre.
La composición de fuerzas en los gobiernos regionales quedó definida hoy luego de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) concluyera los escrutinios regionales y confirmara que los oficialistas Roseana Sarney y Tiao Viana fueron elegidos gobernadores de Maranhao y Acre sin necesidad de una segunda vuelta.
Los escrutinios en esos dos estados, cuyo resultado dependía de los últimos votos, fueron los últimos en ser finalizados.
Sarney, actual gobernadora de Maranhao e hija del ex presidente José Sarney, fue elegida con el 50,08% de los votos válidos, y Viana, correligionario de Lula en el Partido de los Trabajadores (PT), fue elegido con el 50,46%.
Los partidos que ganaron más gobernaciones en la primera vuelta, con cuatro cada uno, fueron el PT, la formación fundada por Lula en 1980; el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que es la principal fuerza aliada del Gobierno, y el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
El PT tendrá los gobiernos regionales de Acre, Río Grande do Sul, Bahía y Sergipe, y su aliado PMDB los de Maranhao, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Río de Janeiro.
El PSDB, la principal fuerza de oposición y liderada por José Serra, el candidato que disputará con la oficialista Dilma Rousseff la segunda vuelta de las presidenciales, mantuvo los gobiernos de Sao Paulo y Minas Gerais, que son consideradas como las "joyas de la corona" por ser los dos mayores colegios electorales del país.
El PSDB también gobernará los estados de Paraná y Tocantins.
El oficialista Partido Socialista Brasileño (PSB) se impuso con votaciones récord en Espíritu Santo, Pernambuco y Ceará, y el opositor Demócratas (DEM), del que Lula dijo que debía ser "erradicado" de la política brasileña, se quedó con los gobiernos de Santa Catarina y Río Grande do Norte.
Pero tanto PT como el PMDB y el PSDB pueden aumentar su número de gobernaciones debido a que cuentan con candidatos que disputarán la segunda vuelta.
Aspirantes del PSDB pueden ser elegidos gobernadores de Alagoas, Pará, Goiás, Piauí y Roraima, los del PMDB disputarán segunda vuelta en tres estados (Goiás, Paraíba y Rondonia) y los del PT en dos (Brasilia y Pará).