Un grupo de mexicanos que lideran organizaciones de migrantes en EE.UU. pidió hoy al presidente estadounidense, Barack Obama, frenar mediante "orden ejecutiva" las deportaciones de indocumentados mientras su país siga sin aprobar la reforma migratoria prometida por el mandatario.
"Si no va a haber una reforma migratoria, que paren las deportaciones y que no sigan separando a nuestras familias", dijo en rueda de prensa Ángela Sanbrano, de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC).
La representante es una de los 34 líderes de 24 organizaciones de migrantes mexicanos convocados por la organización Oxfam Internacional que, durante tres días, se han reunido en el Foro México para trazar alianzas entre ellos y llegar a posturas comunes sobre inmigración.
La activista criticó el programa "Comunidades Seguras", en marcha en EE.UU. desde octubre del año pasado, pues, potencia la idea de que los migrantes "sean vistos como criminales" y como "una amenaza".
Como consecuencia del mismo "400.000 personas fueron deportadas el año pasado", una cifra que Sanbrano teme que aumente porque "ahorita hay más de 20 estados que han presentado leyes como la de Arizona (SB1070, antiinmigrantes)".
Por su parte, José Luis Gutiérrez, director asociado para iniciativas trasnacionales de la NALACC, recordó que "Comunidades Seguras" se ha implementado "de forma patética", ya que un estudio hecho con apoyo de varias universidades reveló que el 76 % de las personas deportadas "nunca tiene ningún récord criminal".
"El asunto de fondo aquí es que programas como estos están siendo implementados con una percepción muy negativa del inmigrante y con especial dedicatoria al inmigrante mexicano, o a todos aquellos que se le parezcan, lo que incluye a los centroamericanos y caribeños", agregó.
Gutiérrez lamentó que Obama, quien apareció como "el presidente del cambio y la esperanza" y "obtuvo el voto abrumador de la población latina", no haya cumplido las expectativas en materia migratoria desde que asumió el poder el 20 de enero de 2009.
A México le instó a "que invierta más" en la presión a EE.UU. para tratar de que avance la reforma migratoria integral y que cambie la percepción negativa que los estadounidenses tienen de los migrantes mexicanos.
Aarón Ortiz, de la Coalición Mx, coincidió con Gutiérrez en que dicha presión debería incidir directamente en los senadores y representantes estadounidenses para que apoyen una reforma migratoria en un 2011 difícil, en que la prioridad debería ser mantenerla en la agenda.
"Es un hecho que este año no la vamos a tener pero tenemos que seguir trabajando para mantener el debate vivo", agregó.
Finalmente, el director de proyectos de la Federación Filantrópica de Zacatecas del sur de California, Efraín Jiménez, lamentó que en general se suelan abordar los asuntos migratorios con una perspectiva de conflicto.
Jiménez citó casos en el mismo EE.UU. en el que algunas comunidades como la de New Haven, Utah, y Auckland, en California, tratan de atraer a los inmigrantes y han prosperado.
"Habría que también destacar estos casos en los medios porque podemos utilizar algunos específicos donde los anglosajones mismos están apostando al desarrollo trayendo migrantes y les está funcionando. Esto puede desmitificar la idea de que los migrantes nada más somos una carga", apuntó.