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"Alemán y Endara pactaron"


Ricardo Martinelli puso a arder el rancho la tarde que decidió revelar por televisión lo que llamó "una primicia". Aquella vez, todos o casi todos tomaron, dicho en buen panameño. ¿Y qué fue lo que dijo?, el candidato que camina en los zapatos del pueblo mencionó la temible palabra: pacto.
Justamente José Miguel Alemán fue un actor protagónico. "Dos candidatos están conversando", en principio prefirió no precisar nombres, sin embargo, ante la pregunta de una periodista de si podría tratarse de Alemán y Endara él sólo sonrió y respondió: "lo dijo usted, no yo".
Al día siguiente el tema ocupó la agenda noticiosa. "¿Será posible?", cuestionaban algunos, mientras otros decían sin mayor sorpresa "eso ya se venía viendo". Todos ellos, por supuesto, miembros de las facciones contrarias a ambas figuras.
La reacción de Guillermo Endara fue eufórica y el que llaman "el ungido" esta vez sí dio crédito a las encuestas y abogó por ellas para restar credibilidad al argumento.
Sucede que Martinelli ha salido a la palestra pública, en más de una ocasión, igualando su lugar en la preferencia electoral al de Martín Torrijos de la nómina Patria Nueva. Siendo así, Endara y Alemán no son sus verdaderos rivales, eso interpreta él.
¿Por qué?, "José Miguel Alemán representa el continuismo del actual gobierno que no ha funcionado" y aún más, es parte de "los políticos tradicionales" de los que Martinelli ha dicho enérgicamente no formar parte.
Después del ajetreado clima que propició sus declaraciones, él sin dudarlo reafirmó su posición, asegurando que "es un secreto a voces que la presidenta Mireya Moscoso, José Miguel Alemán y Endara Galimany mantienen fuertes intereses políticos comunes. Una alianza en este periodo de la contienda electoral es natural, pues la popularidad de ambas nóminas está cayendo".
Martinelli ha aprovechado también las oportunidades que le ha brindado el momento político para enlistar en sus críticas a la copartidaria de Alemán, la presidenta de la República Mireya Moscoso, a quien hasta hace unas semanas se le veía en intensa campaña a favor de Alemán.
El propietario de la cadena de Supermercados 99 manifestó no sentirse "preocupado" por el apoyo que Moscoso a diversos candidatos de forma abierta". Ya para entonces la Mandataria había lanzado las palabras que haría cumplir luego "seguiré haciendo política porque nadie puede prohibírmelo".
Mientras la Presidenta optaba por advertirlo, Martinelli se inclinaba a recomendarle de alguna forma, que se replegara porque "Moscoso no se ha dado cuenta que termina haciéndoles daño", frase ésta con la que se encierra obviamente a Alemán.
Semanas después, cuando la mirada se volteaba hacia el último debate televisivo, la confrontación llegó a televisión, cara a cara. La ausencia de Martín Torrijos y Guillermo Endara, dejó solos a Alemán y Martinelli.
El primero arrancó con unas palabras que podrían interpretarse como "no hay rencor". Le dijo a su contrincante "felicito al señor Ricardo Martinelli porque cumplió con lo que había prometido al pueblo al estar presente en el debate". Unos minutos más tarde tiró nuevamente petardos, los que el candidato que camina en los zapatos del pueblo devolvió sin tapujos.
Una frase que se coló por las ventanas de las sastrerías, carnicerías, supermercados y otros tantos locales que visitó Ricardo Martinelli en su afán de conocer en carne propia los oficios del pueblo panameño."No es posible ser presidente sin experimentar lo que atraviesan los ciudadanos", dijo el candidato de Cambio Democrático en más de una ocasión. Se le vio como zapatero, mecánico, taxista.

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