"Alianza legislativa en la cuerda floja"
Mucho se ha hablado,y actualmente se habla , de la necesaria gobernabilidad que debe tener durante su mandato constitucional, el incipiente gobierno de la líder arnulfista Mireya Moscoso, el cual ganó abrumadoramente el pasado 2 de mayo.
No obstante, todo parece indicar por los evidentes nubarrones existentes, que la misma pende de un frágil hilo que no dudamos puede, en cualquier momento, irse al vacío. En efecto, primero fue la escogencia por parte de la Asamblea Legislativa del Contralor General de la República, que tiene la responsabilidad de fiscalizar las finanzas públicas en el próximo quinquenio, cuya selección recayó en la figura del también arnulfista Alvin Weeden.
Durante su selección, hubo una confusión al momento de contar los votos en el pleno parlamentario, por lo que hizo peligrar en su momento, la escogencia que a no dudarlo, iba obstaculizar la indispensable gobernabilidad de la líder populista, la señora Presidenta Mireya Moscoso. Pero afortunadamente, se logró superar el susto, obviamente, sin el voto de la legisladora democristiana Teresita Yániz de Arias.
El "Pacto de la Pintada" entre los Partidos Liberal Nacional, Solidaridad y la Bancada Popular, parece cada día más débil. Señalamos lo anterior a todo lo ocurrido el martes 5 y miércoles 6 con respecto a la ratificación del Director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Carlos Harris.
Realmente no entendemos cómo la bancada oficialista pudo, sin contar con los votos necesarios para la ratificación, -cometer este imperdonable desliz-, y llamar a la votación, cuando era evidente que no tenía la mayoría absoluta, es decir, los indispensables 36 votos. Acaso, ¿no era mejor verificar si había los necesarios 36 votos, para luego someterlo a la respectiva votación? No le veo sinceramente a la Asamblea en el estado actual que está, que pueda permitir la deseada gobernabilidad de la señora Presidenta. No sabemos realmente cuántos días pueda durar esta alianza, quizás podrían ser días o meses, pero en verdad no le veo cohesión ni fortaleza, por lo que es mejor ni pensar lo que podría ocurrir en el futuro. Quizás pueda durar lo que duraría un dulce merengue en la puerta de una escuela primaria de nuestros barrios.
Cuánta falta hace en la actual Cámara de parlamentarios de la talla legislativa de los diputados : el Dr. Arnulfo Escalona Ríos; Jorge Rubén Rosas; Dr. Arturo Vallarino, etc., sólo para mencionar algunos, que con ellos ahí, seguros estamos, no hubiera ocurrido los desafortunados apresuramientos a que hago mención.
Hasta tanto la Junta Directiva no haga los correctivos substanciales a su grupo de asesores perredistas que están desde muchísimos años enquistados hasta la médula en el parlamento, mismos que, dicho sea de paso, desde adentro ponen en peligro a la gobernabilidad del país, de la Asamblea y de la propia Presidencia del referido Organo del Estado panameño. Para nadie es un secreto que estos asesores perredistas, que tiene a su alrededor la Presidencia de la Cámara Parlamentaria, desde adentro le ponen zancadillas para que tropiece y caiga en errores, serruchando el piso al gobierno de Mireya Moscoso en beneficio de intereses partidistas de la oposición perredista.
Resulta incongruente que sean estos mismo asesores que en un pasado reciente, con vehemencia y entreguismo incondicional, aupaban la creación de la Sala Quinta en la Corte y demás leyes impopulares propuesta por Pérez Balladares, y hoy debido al oportunismo reptil y camaleonesco, son los mismos que apoyan su derogatoria.
Creemos que sino se hacen los necesarios cambios seguirá dando los concebidos tropiezos debido a lo anterior expuesto.
Vemos muy difícil , sino imposible, que la mandataria del país, pueda implementar y desarrollar su programa de gobierno, sin que la cámara legislativa le ratifique los funcionarios que ella escogió, mismos que le permita la necesaria y deseada gobernabilidad durante el período que ejercerá su mandato constitucional 1999 - 2004.
No obstante, todo parece indicar por los evidentes nubarrones existentes, que la misma pende de un frágil hilo que no dudamos puede, en cualquier momento, irse al vacío. En efecto, primero fue la escogencia por parte de la Asamblea Legislativa del Contralor General de la República, que tiene la responsabilidad de fiscalizar las finanzas públicas en el próximo quinquenio, cuya selección recayó en la figura del también arnulfista Alvin Weeden.
Durante su selección, hubo una confusión al momento de contar los votos en el pleno parlamentario, por lo que hizo peligrar en su momento, la escogencia que a no dudarlo, iba obstaculizar la indispensable gobernabilidad de la líder populista, la señora Presidenta Mireya Moscoso. Pero afortunadamente, se logró superar el susto, obviamente, sin el voto de la legisladora democristiana Teresita Yániz de Arias.
El "Pacto de la Pintada" entre los Partidos Liberal Nacional, Solidaridad y la Bancada Popular, parece cada día más débil. Señalamos lo anterior a todo lo ocurrido el martes 5 y miércoles 6 con respecto a la ratificación del Director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Carlos Harris.
Realmente no entendemos cómo la bancada oficialista pudo, sin contar con los votos necesarios para la ratificación, -cometer este imperdonable desliz-, y llamar a la votación, cuando era evidente que no tenía la mayoría absoluta, es decir, los indispensables 36 votos. Acaso, ¿no era mejor verificar si había los necesarios 36 votos, para luego someterlo a la respectiva votación? No le veo sinceramente a la Asamblea en el estado actual que está, que pueda permitir la deseada gobernabilidad de la señora Presidenta. No sabemos realmente cuántos días pueda durar esta alianza, quizás podrían ser días o meses, pero en verdad no le veo cohesión ni fortaleza, por lo que es mejor ni pensar lo que podría ocurrir en el futuro. Quizás pueda durar lo que duraría un dulce merengue en la puerta de una escuela primaria de nuestros barrios.
Cuánta falta hace en la actual Cámara de parlamentarios de la talla legislativa de los diputados : el Dr. Arnulfo Escalona Ríos; Jorge Rubén Rosas; Dr. Arturo Vallarino, etc., sólo para mencionar algunos, que con ellos ahí, seguros estamos, no hubiera ocurrido los desafortunados apresuramientos a que hago mención.
Hasta tanto la Junta Directiva no haga los correctivos substanciales a su grupo de asesores perredistas que están desde muchísimos años enquistados hasta la médula en el parlamento, mismos que, dicho sea de paso, desde adentro ponen en peligro a la gobernabilidad del país, de la Asamblea y de la propia Presidencia del referido Organo del Estado panameño. Para nadie es un secreto que estos asesores perredistas, que tiene a su alrededor la Presidencia de la Cámara Parlamentaria, desde adentro le ponen zancadillas para que tropiece y caiga en errores, serruchando el piso al gobierno de Mireya Moscoso en beneficio de intereses partidistas de la oposición perredista.
Resulta incongruente que sean estos mismo asesores que en un pasado reciente, con vehemencia y entreguismo incondicional, aupaban la creación de la Sala Quinta en la Corte y demás leyes impopulares propuesta por Pérez Balladares, y hoy debido al oportunismo reptil y camaleonesco, son los mismos que apoyan su derogatoria.
Creemos que sino se hacen los necesarios cambios seguirá dando los concebidos tropiezos debido a lo anterior expuesto.
Vemos muy difícil , sino imposible, que la mandataria del país, pueda implementar y desarrollar su programa de gobierno, sin que la cámara legislativa le ratifique los funcionarios que ella escogió, mismos que le permita la necesaria y deseada gobernabilidad durante el período que ejercerá su mandato constitucional 1999 - 2004.