Ambiente enrarecido
"Una cosa piensa el borracho y otra el cantinero" dice un refrán popular, y este toma fuerte vigencia cada vez que escuchamos al Presidente de la República comentar sobre X o LL tema. Por ejemplo manifestó que respalda al jefe de la Policía por el excelente trabajo que está realizando en materia de seguridad pública; no ha terminado la frase cuando los noticieros irrumpen con hechos de última hora, informando de asaltos y asesinatos. Pareciera que actividades de capturas de drogas o uno que otro hecho resultase algo extraordinario y no lo que debe considerarse una responsabilidad de rutina en la cotidiana vida institucional. Sin embargo, un trabajo científico y un plan operativo para erradicar la violencia con programas y acciones efectivas es a mi criterio insuficiente y endeble. Pareciera ser que su apoyo o dinámica trata sobre la denuncia de "Vecinos Vigilantes" y no en atacar y combatir la raíz del mal.
Pero más preocupante aún son sus declaraciones o la del ministro de la Presidencia en temas sensitivos como es el manejo de nuestra política internacional, que no solamente define claramente su competencia, si no que establece parámetros en convenios, tratados, incluyendo el del Canal de Panamá en cuanto a seguridad y política de neutralidad. Los hechos ocurridos en la zona fronteriza con Colombia y las FARC, además de las declaraciones del ministro de gobierno, donde presume posibles enfrentamientos armados, y por otro lado el asunto de parcialización en el conflicto Palestino-Israelí, puede provocar situaciones internas impredecibles que podrían ser utilizadas como argumento, para una intervención del ejército de EE.UU. al país, arguyendo incapacidad para la defensa del Canal.
Lo otro es que luego que con los tentáculos del poder, absorbe y controla todos los órganos del Estado, con una inapropiada o curiosa sencillez, hace un llamado de Unidad Nacional con nombre y apellido, ya que por ningún lado menciona a los partidos políticos y la oposición. Pienso que la convocatoria es utópica o falsaria, no porque no exista voluntad de la sociedad, si no porque el gobierno tiene agenda pre establecida con marcados intereses. Entre ellas para debilitar a sus adversarios, está la eliminación de revocatoria del mandato, de tal forma que se inicie una prostitución política y mercantil, que eche por tierra, ideas, dignidad, valores éticos y morales.
Respeto los comentarios y posiciones adversas en relación a los escritos, sin embargo siento que no solo expreso mis ideas, si no la de muchas personas que no solo aman a Panamá, también la identifican como uno de los lugares privilegiados en el orden mundial, como país pequeño, pero moderno, progresivo y de paz. Que estos elementos priven con tolerancia, visión y prudencia, es la facultad que tienen y pueden adoptar los actuales gobernantes.
* Director Nacional PRD.