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Atrévete, &#161podemos ganar!


En días pasados recibimos de una muy apreciada amiga y lectora, la licenciada María Teresa Vargas, escrito que con gran placer transcribimos ya que estimamos expone, en gran forma, su criterio ciudadano en la presente contienda electoral. Dice así el aludido escrito, que lleva como título: Atrévete, ¡podemos ganar!
En estos últimos días crece la incertidumbre acerca de ¿quién será nuestro próximo presidente? ¿Qué irá a pasar? ¿Iremos hacia delante o hacia atrás? Se escuchan todo tipo de alegatos, inventos y verdades ocultas para convencer a otros de por quién debemos votar.
Cada mañana me levanto y no logro que este tema deje de inquietarme. Hasta hace poco no tenía un candidato y me parecía que no iba a perder el tiempo votando pues, gane quien gane, yo voy a estar igual. Lamentablemente esto lo escuchamos a diario pero no es así. No puedo quedarme igual si sé que no hice nada para que fuera diferente, pues tengo una responsabilidad con mis seres queridos, procurar siempre lo mejor.
¿En quién creer? Es difícil, no puedes dejarte llevar por lo que dicen los demás porque eso no está bien. Cada uno de nosotros debe buscar la verdad y la razón para pararse el domingo 2 de mayo, con lluvia o sin ella, y hacer fila para darnos una oportunidad de mejorar. Soy independiente, pero totalmente, ni siquiera pertenezco al movimiento independiente porque terminas pensando y hablando como los demás. Pero tengo que votar y lo voy a hacer en base a mis principios y con la satisfacción de que mi candidato es la mejor opción y si pierde sabré que hice lo correcto y que traté de que ganara.
No quiero criticar a los otros candidatos, pero en forma sencilla quiero expresar lo siguiente: Mi candidato es el Ing. Alberto Vallarino. ¿Por qué lo escogí? Pues simplemente porque no tiene rencillas políticas, no está buscando vengarse de nadie, su equipo de trabajo es gente seria y a los cuales no les conozco "cuentos", no tiene "rabos" que lo acusen de nada (por supuesto que no será un santo), es un exitoso profesional, tiene una linda familia (por lo menos así lo percibo), es un empresario que tiene suficiente dinero como para querer cuidarlo y por eso velaría por los intereses de la patria, es honesto, emprendedor y aunque no lo crean es un hombre sencillo. Me tomé la tarea de indagar y siempre escuchaba que era arrogante y al preguntar ¿por qué?, la respuesta era la misma "me ha pasado al lado y no me saludó y ahora anda saludando hasta a los que no conoce (lógico, ahora quiere ser presidente y debe hacerlo, pero esto no lo convierte en mejor o peor persona). Miremos a nuestro alrededor cuánta gente no nos saluda y ¿acaso eso los convierte en perversos? Seguí indagando hasta que empecé a escuchar que hacía obras benéficas de su bolsillo, sin cargarlo a ninguna de las empresas que dirige, esto es pintar escuelas, canchas de juego, etc, ( pregunten y verán que es cierto). Entonces me dije: sí le importan los demás. Seguí y me encontré con un ex seguridad del Banco del Istmo que expresó: "siempre me daba la mano y me saludaba" y agregó, "a pesar de que ya no trabajo con él, se acuerda de mi nombre al igual que su Sra. Esposa". Entonces concluí: cada uno tiene su historia y después de todo, no me interesa si es arrogante o no, yo estoy buscando un presidente que resuelva y busque lo mejor para la mayoría, y no un presidente saludador.
Por otro lado, empecé a escuchar sus propuestas y son reales. Es fácil criticar sólo para dañar a los demás, hagámoslo con fundamentos basados en realidades y no en supuestos como ¿y qué tal si no cumple lo que promete?; ¿y qué tal si después cambia?; ¿y qué tal si quiebra empresas? Yo les pregunto a esos ¿y qué tal, señores, si el mundo se acaba antes de las elecciones? Seamos realistas, "no hay cosas imposibles sólo personas incapaces", tratemos de llegar tan alto como nuestros ideales, además los que me dijeron que era un hombre "muy orgulloso", también dijeron que lo que se propone lo logra y cumple sus promesas porque no le gusta quedar mal. No nos vayamos al detalle de la propuestas, recordemos que en un comercial de TV. no se pueden dar explicaciones.
¿Por qué no Martín Torrijos? Un profesional también, con carisma, aunque han aflorado situaciones no muy claras en torno a algunas de sus propiedades y sobre lo que ha guardado total silencio. Ha tomado la campaña como una competencia a ver quién promete más. Se ha hecho del eslogan que dice "Un país para todos", como si la ciudadanía y sobre todo la juventud ha olvidado el engaño de "el pueblo al poder". También existe un factor de credibilidad negativo muy fuerte hacia las personas que lo acompañan en su gestión y que él no puede echar a un lado. Estoy convencida de que no lo van a dejar, si acaso es cierto que pretende hacer todo lo que ha prometido, y es que no puedo creer que el mismo grupo de personas que hoy no ha hecho más de cuatro cosas porque significa dejar de enriquecerse, son las mismas personas que sí lo van a hacer mañana.
Me digo a diario, porque trato de encontrar una justificación a las famosas encuestas que lo ponen en primer lugar, que puedo entender que las personas que dependen laboralmente de que ese partido continúe gobernando son los que tienen que votar por Martín. Pero luego recapacito y me pregunto ¿por qué ha de preocuparse el que trabaja? Quienes así deben pensar son los que no trabajan y ciertamente esos deben temer, no los otros.
Y ¿qué de la Sra. Mireya? No la conozco y no tengo referencias, sólo que puede tener tanto dinero como mi candidato y eso me hace preguntar ¿por qué es malo que Vallarino tenga dinero y no que Mireya también lo tenga? ¿Por qué Mireya si puede identificarse con la gente humilde como ella dice y no Vallarino? ¿Por qué si a Mireya le importa tanto el pueblo, el campesinado, no hizo todo lo posible durante el gobierno de Endara para que tuvieran mayores oportunidades de mejorar su calidad de vida? Y es cierto que no tiene la preparación de Alberto Vallarino ni de Martín Torrijos, pero esto no la demerita totalmente (sólo la pone en desventaja). No me agrada que no haya tenido la confianza de concurrir a debatir sus propuestas. Nosotros nos merecemos saber a cabalidad qué es lo que piensa hacer cuando llegue al poder, en caso tal de que logre hacerlo. No me gusta tampoco que el arnulfismo ya tuvo su oportunidad, no lograron unir a la oposición y ya perdieron unas elecciones ( no unas primarias, sino ante todo un pueblo). No puedo darles mi voto porque busco un verdadero cambio.
Quiero finalizar expresando que soy una ciudadana común, con poco tiempo para leer periódico y escuchar noticias, aunque lo leo a usted, pero mis argumentos son muy simples y sinceros y mi única intención es que dejemos al lado intereses de todo tipo, nos pongamos la mano en el corazón y votemos en base a nuestros principios, sin temor de que nuestro candidato pierda. Debemos votar para darnos la oportunidad de tener un país mejor y si pensamos que la mejor opción es Alberto Vallarino. Atrévete que somos un grupo fuerte con deseos de que las cosas mejoren y si vamos de frente con nuestros ideales y logramos que esa confianza pase a nuestros amigos y familiares, podemos ganar, no dejemos pasar esta oportunidad, lo peor que puede pasar es que no resulte ganador, pero eso no nos convierte en perdedores. Perdedores seremos si no votamos por convencimiento, por el mejor.
Y sin ánimo de efectuar comparaciones porque no es comparable con nadie, recordemos que Jesús no era el más popular en sus tiempos, pero era el que tenía la verdad y la vida y sus reales seguidores tuvieron su recompensa. Atrévete, ¡podemos ganar! No podemos perder sin luchar por tratar de ganar.

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