Bernal niega rumor
En la noche del pasado domingo, a eso de las 7:30 p.m., me llamó un periodista de El Universal, Omar Wong, para preguntarme qué tenía yo que declarar con relación a una "información" que ellos tenían de que "Pablo Quintero Luna, Chito Montenegro y Miguel Antonio Bernal eran los que pinchaban teléfonos, extorsionaban a los funcionarios para obtener plata y distribuían cassettes con las grabaciones". Mi enojo no se me ha pasado, pues veo en esto la clásica actitud de los regímenes autoritarios y totalitarios que buscan enlodar a quienes, como yo, no se callan las verdades. Al periodista lo puse en su lugar y le dejé bien clarito con quién estaba tratando. Para empezar con alguien que jamás se ha ocultado para decir lo que piensa y que siempre he dado la cara. ¡Voy a andar yo pinchando teléfonos o extorsionando! ¡Habrán visto semejante patraña!.
Le señalé que le dijera a su informante que se atrevieran a llevarme ante los tribunales para ponerlos en su lugar. He podido averiguar que una serie de altos funcionarios del gobierno de Mireya están regando la bola que Miguel Antonio Bernal, resentido con el gobierno, está detrás de todo... También supe que en la PTJ me tienen en lista para "investigarme". Bueno, yo ya estoy medio experimentado en estas prácticas propias de los autoritarios. Cuando Noriega en el "87, me acusaron de haber quemado el almacén Danté de Calle 50 y me sacaron en el diario "Crítica", en un fotomontaje con una tea ardiendo en la mano...La intención era clara y muchos se lo creyeron.
Durante el gobierno de Guillermo Endara, el Rector y la Secretaría General de la Universidad de Panamá, con el Decano de Derecho de entonces, intentaron vender la idea ante la opinión pública -con páginas pagadas en los diarios- que yo no tenía diplomas universitarios y que mis licenciaturas eran "falsas". El "academicidio" no les resultó. En el gobierno de Pérez Balladares, José Luis Sosa me acusó y demandó de calumniar a la Policía por denunciar el crimen de los reos decapitados en Coiba. Estoy llamado a juicio por ello.
Ahora resulta que yo, Miguel Antonio Bernal, pincho teléfonos, extorsiono funcionarios y reparto cassettes. ¡Vamos mejorando! De ser ello cierto, la pregunta es: ¿de dónde sacaría yo tiempo, medios, dinero, personal, tecnología, oficinas para todo ello y por qué no me habían denunciado antes? Los cassettes que han llegado a los medios de comunicación, me llegaron el jueves y dediqué varias horas de mi sueño a oírlos. Son, sí, sumamente interesantes, porque revelan la putrefacción de la clase política y todas las porquerías a las que se dedican entre ellos.
A lo mejor a lo que le temen es a los análisis y comentarios que yo sí haré de lo que he escuchado de las propias voces de los "funcionarios públicos" que allí aparecen grabados. Lo apropiado sería llamar a los funcionarios grabados y que le expliquen a la opinión pública sus "negociados", "chanchullos" y demás. Los pongo al corriente de lo anterior para que si mañana o pasado el Procurador y/o Toti Bares y demás, se agencian para intentar enlodarme y hacerme daño, sepan que no me voy a dejar amedrentar y pagará muy caro este gobierno cualquier intento de faltar a mi honra.
Más que enojado, estoy indignado. Consideraré como un atentado contra mi vida y mi honra cualquier insinuación venga de quien venga del gobierno. Usaré, como siempre lo he hecho, la palabra para desmontar sus intenciones. Yo tuve el coraje de decirle a este gobierno me voy y me fui. No necesito "cassettes" para saber quiénes son.
Le señalé que le dijera a su informante que se atrevieran a llevarme ante los tribunales para ponerlos en su lugar. He podido averiguar que una serie de altos funcionarios del gobierno de Mireya están regando la bola que Miguel Antonio Bernal, resentido con el gobierno, está detrás de todo... También supe que en la PTJ me tienen en lista para "investigarme". Bueno, yo ya estoy medio experimentado en estas prácticas propias de los autoritarios. Cuando Noriega en el "87, me acusaron de haber quemado el almacén Danté de Calle 50 y me sacaron en el diario "Crítica", en un fotomontaje con una tea ardiendo en la mano...La intención era clara y muchos se lo creyeron.
Durante el gobierno de Guillermo Endara, el Rector y la Secretaría General de la Universidad de Panamá, con el Decano de Derecho de entonces, intentaron vender la idea ante la opinión pública -con páginas pagadas en los diarios- que yo no tenía diplomas universitarios y que mis licenciaturas eran "falsas". El "academicidio" no les resultó. En el gobierno de Pérez Balladares, José Luis Sosa me acusó y demandó de calumniar a la Policía por denunciar el crimen de los reos decapitados en Coiba. Estoy llamado a juicio por ello.
Ahora resulta que yo, Miguel Antonio Bernal, pincho teléfonos, extorsiono funcionarios y reparto cassettes. ¡Vamos mejorando! De ser ello cierto, la pregunta es: ¿de dónde sacaría yo tiempo, medios, dinero, personal, tecnología, oficinas para todo ello y por qué no me habían denunciado antes? Los cassettes que han llegado a los medios de comunicación, me llegaron el jueves y dediqué varias horas de mi sueño a oírlos. Son, sí, sumamente interesantes, porque revelan la putrefacción de la clase política y todas las porquerías a las que se dedican entre ellos.
A lo mejor a lo que le temen es a los análisis y comentarios que yo sí haré de lo que he escuchado de las propias voces de los "funcionarios públicos" que allí aparecen grabados. Lo apropiado sería llamar a los funcionarios grabados y que le expliquen a la opinión pública sus "negociados", "chanchullos" y demás. Los pongo al corriente de lo anterior para que si mañana o pasado el Procurador y/o Toti Bares y demás, se agencian para intentar enlodarme y hacerme daño, sepan que no me voy a dejar amedrentar y pagará muy caro este gobierno cualquier intento de faltar a mi honra.
Más que enojado, estoy indignado. Consideraré como un atentado contra mi vida y mi honra cualquier insinuación venga de quien venga del gobierno. Usaré, como siempre lo he hecho, la palabra para desmontar sus intenciones. Yo tuve el coraje de decirle a este gobierno me voy y me fui. No necesito "cassettes" para saber quiénes son.