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'bfVolvern las oscuras golondrinas?


Como en todas las tragedias nacionales que hemos vivido en los últimos tiempos, este gobierno, como el avestruz, hunde su cabeza en la tierra...
DOS acontecimientos recientes han causado inquietud en nuestra sociedad. El más doloroso: la muerte de un obrero de la construcción en una riña entre sindicatos. El segundo, el posible retorno de Manuel Antonio Noriega. A ambos los une la perfidia y la violencia.
Comencemos por el más importante, la muerte del obrero. El movimiento sindical internacional nació como una lucha pacífica para rescatar a los trabajadores de un sistema injusto y opresor de las libertades, explotador del trabajo y esclavizador de mujeres y niños. Un sistema degradante de la condición humana e infractor de los derechos del hombre.
A lo largo de los años, estos sindicatos se fueron modernizando y dentro del marco de una nueva relación entre producción y trabajo, se han incorporado al sistema económico para transformar la tensión original entre patrono y obrero, en una fuerza conjunta de producción y bienestar. Los empleadores se han sometido a las leyes laborales y los sindicatos se han comprometido a mejorar la educación del empleado para facilitarle su ascenso en la escala social y para aumentar la productividad, el rendimiento y la distribución justa y equitativa de su participación en las ganancias.
Nada o muy poco de esto ocurre hoy en Panamá. El gobierno se lava las manos ante el drama acaecido de forma vergonzosa e inoperante y la oposición permanece ciega, sorda y muda frente a un hecho desgraciado y conmovedor que pudo evitarse si las autoridades correspondientes asumieran sus responsabilidades con seriedad, fueran verdaderamente competentes y estuvieran dispuestas a mantener la paz social con energía. Como en todas las tragedias nacionales que hemos vivido en los últimos tiempos, este gobierno, como el avestruz, hunde su cabeza en la tierra para no ver una realidad que día a día se le escapa de las manos. Superado en su nivel de competencia, estos hechos desbordantes de pasiones políticas y también de politiquería antigua y barata, la de la violencia y el divide y vencerás, no sólo tienen un efecto contrario a los fines progresistas que se pretenden lograr, lo que hace esto es retroceder el reloj de la historia y dañar aún más el prestigio de las instituciones y con ello la estabilidad social del país.
En cuanto al anunciado retorno de Noriega, es un hecho que si se lo vincula al anterior, nos sirve de advertencia. Numerosas recomendaciones y opiniones se han vertido en los corrillos y en los medios. Es un hecho incontrastable que Noriega conoce muy bien la fibra de la tela con que se teje la sociedad panameña. Como dictador, como comandante en jefe de las fuerzas armadas y como empleado subalterno de un gobierno extranjero en la CIA, ha tenido suficiente información y tiempo de sobra para intuir lo que está ocurriendo aquí, y quizá ahora, en sus últimos días de confinamiento lujoso comparado al que le espera, una sonrisa -igualita a la de antes- aflore en sus labios. El ex general y comandante en jefe de las fuerzas de defensa y de los batallones de la dignidad, codepadis y de otras bandas paramilitares ocultas, debe cumplir las penas por las que ha sido juzgado y reafirmarlas con todo vigor, ahora en su presencia.
Creo que al entonces Jefe de Estado que en una Asamblea de los 505 Honorables Representantes declarara la guerra a los Estados Unidos y que es considerado prisionero de guerra por el país vencedor, revelándose al mismo tiempo que era agente de los servicios secretos del país enemigo, son antecedentes más que suficientes para abrirle un juicio por traición. De lo contrario, dejarlo en manos de un sistema legal que hoy huele a podrido desde aquí a Francia, no hará otra cosa que darle la razón al reo.
Pero no le será tan fácil. Primero, porque tiene muchos enemigos; segundo, porque muchos de ellos son delincuentes internacionales esperando el turno de la venganza; y tercero, porque la inmensa mayoría del pueblo decente que padeció la arrogancia criminal de su dictadura no lo permitirá. La Cruzada Civilista nació como un movimiento cívico para dar respuesta a la coyuntura histórica del momento, no fue un partido político, no buscó intencionalmente el poder, puso orden, honor y dignidad cuando al resto del país le hizo falta. Pero tengámoslo presente, al decir de sus ex dirigentes: la Cruzada no ha muerto.
Ante estas dos circunstancias cito aquí, como imprescindibles para fortalecer la paz que todos los panameños merecemos, las palabras de Ernesto Sábato en su Informe de la Comisión Nacional sobre Desaparición de las Personas (CONADEP), pronunciadas al recuperar la Argentina su democracia constitucional: "...Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MÁS en nuestra patria se repetirán los hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado...".
Poniendo a la historia como testigo, no se le puede pedir ni otorgar perdón a los civiles y militares responsables de las tropelías e indignidades cometidas durante la dictadura padecida con y sin eufemismos. Ni tampoco debemos cubrir los hechos con un manto de olvido. Sólo cabe, para ellos y para nosotros, el arrepentimiento sincero, con hechos tangibles, para que no vuelva a repetirse aquí ese triste pasado, algo que todavía no ha ocurrido y que la sociedad espera para iniciar por fin una fructífera y larga reconciliación necesaria y honrar así el espíritu que inspiró la canción patria. Ojalá así sea.
drjcal@psi.net.pa
Las trabajadoras manuales las nombró la Junta Comunal de Pacora, por lo que el representante Hugo Henríquez, acotó que el corregimiento es tan grande que no puede llegar la gestión inmediata.
La autoridad añadió que a veces no llega el agua cada tres días y se demora, pero no debe existir problema.
Mientras, Juan José Amado III, director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), indicó que se están expandiendo las líneas de acueductos para que todas las áreas tengan agua.
"No sé cómo y por dónde viaja el carro cisterna, "si tuviera tantos detalles, creeme, estaría medio loco", confesó.
"Por favor si es una creación cómo me vas a exigir tantas cosas", respondió Petra Serracín de Franco, directora regional de Educación de Panamá Centro del Ministerio de Educación (MEDUCA).
La funcionaria se refiere a que el colegio fue inaugurado a finales del 2006.
"Es una creación para las personas que se inundaron el año antepasado, esas personas se llevaron para allá y mira la escuela que se construyó", expresó.
Indicó que tampoco se le puede exigir al sistema, pues todas las sillas de la escuela están nuevas, tiene tableros magnéticos y todos los salones tienen su escritorio.
"Que haya problemas de agua.. esa comunidad también tiene problemas de agua, eso se escapa de nuestras manos", alegó.
Y sobre la cerca, dijo: "imagínate si acabamos de hacer la escuela, en un futuro le haremos cerca".
Sostuvo que no se les nombra inspectores a los colegios primarios, pues hay escuelas con más cantidad de estudiantes.
"En realidad en esa área no necesitamos inspector. Cada maestro cuida su recreo, cada maestro tiene que estar atento a sus estudiantes", manifestó.
El Gobierno, en los últimos años, ha aumentado la inversión en el sector educativo. Para el año 2005, el presupuesto fue de B/. 480 millones, para el 2006 de B/. 504 millones y este año se aprobó un monto de B/. 555 millones, lo que refleja un incremento de un 10%.

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