Calle 42 Bella Vista entre viviendas y discotecas
Los restaurantes y bares ubicados en calle 42, en el corregimiento de Bella Vista, continúan ocasionando molestias a los residentes de esta vía, por los ruidos, espectáculos y desórdenes vehiculares que diariamente allí se registran.
Esta situación había sido denunciada por los residentes de dicha calle a este medio, el pasado 2 de septiembre en la entrega titulada "Honorables restaurantes ocasionan molestias en calle 42", donde los afectados exponían los inconvenientes que estos comercios les ocasionaban.
En esa oportunidad aseguraban que tenían que lidiar con personas realizando sus necesidades fisiológicas en las cercas de sus viviendas, carros estacionados en la entrada de los estacionamientos de las casas, botellas en sus jardines, carrizos de cocaína en el piso, entre otras anomalías.
En esa oportunidad los afectados acusaban a dos representantes de corregimiento, que tenían interés en los comercios, de no hacer nada par acabar con esta situación sino que por el contrario, ignoraban las quejas de los moradores de calle 42.
Un año después de esa publicación los afectados nuevamente se contactan con este medio para explicar que a pesar de las denuncias, los establecimientos continúan con las irregularidades y como si fuera poco se han abierto más. Cabe señalar que aparte de la calle 42, el problema se ha extendido a las calles 47, 53 y 54 donde operan comercios similares.
Con documentación firmada por más de 120 personas, que se ven afectadas por estos comercios, los moradores de esa calle aseguran que le han enviado notificaciones tanto a los representantes Julio Crespo, de Bella Vista y Ramón Ashby, de Calidonia, sin embargo, a juicio de los afectados, las respuestas no han sido favorables.
En una carta dirigida a los ediles antes mencionados, los quejosos detallan que los comercios inician operaciones a las 9:00 de la noche y cierran después que se retire el último cliente (cerca de la 8:00 de la mañana).
La misiva agrega que los visitantes a estos comercios propician el caos y congestión del tránsito, pues dejan sus automóviles mal estacionados. Además que el humo de las chimeneas extractoras invaden las casas aledañas a los establecimientos.
Le advierten a los concejales que existen suficientes razones de interés social, para que intervengan ante el Municipio de Panamá y entidades estatales para solicitar mayor vigilancia.
"Estamos convencidos de la necesidad de impulsar el crecimiento económico de nuestras barriadas, pero una actividad económica que prospera porque las autoridades estatales dejan pasar impávidas las múltiples anomalías y denuncias ciudadanas no es desarrollo sino atropello", añadió.
Anteriormente, El Panamá América había abordado al representante de Bella Vista, Julio Crespo, quien señaló que en diversas oportunidades se había reunido con parte de las personas afectadas, sin embargo, no se lograba una solución al problema. El edil detalló que calle 42 tiene una zonificación que implica que allí se puede tener todo tipo de negocios, respetando todas las normas legales vigentes.
Aseguró que los establecimientos que operan en el lugar han cumplido con las normas existentes para tal fin.
Acerca de la posibilidad de cerrar estos establecimientos y acabar con el dilema, el representante señaló que él no tiene la autoridad para cerrar un negocio en Bella Vista. El Panamá América conversó nuevamente con el representante Crespo, quien manifestó que las conversaciones con las personas afectadas se mantenían.
No obstante, informó que algunos propietarios de establecimientos han informado que si la posición de los residentes persiste, se verán en la necesidad de actuar de manera penal.
Crespo aseguró que muchos de los firmantes son personas que no residen en el área, situación que ya han podido comprobar. "Con esa actitud se atenta contra la empresa privada", puntualizó.
Esta situación había sido denunciada por los residentes de dicha calle a este medio, el pasado 2 de septiembre en la entrega titulada "Honorables restaurantes ocasionan molestias en calle 42", donde los afectados exponían los inconvenientes que estos comercios les ocasionaban.
En esa oportunidad aseguraban que tenían que lidiar con personas realizando sus necesidades fisiológicas en las cercas de sus viviendas, carros estacionados en la entrada de los estacionamientos de las casas, botellas en sus jardines, carrizos de cocaína en el piso, entre otras anomalías.
En esa oportunidad los afectados acusaban a dos representantes de corregimiento, que tenían interés en los comercios, de no hacer nada par acabar con esta situación sino que por el contrario, ignoraban las quejas de los moradores de calle 42.
Un año después de esa publicación los afectados nuevamente se contactan con este medio para explicar que a pesar de las denuncias, los establecimientos continúan con las irregularidades y como si fuera poco se han abierto más. Cabe señalar que aparte de la calle 42, el problema se ha extendido a las calles 47, 53 y 54 donde operan comercios similares.
Con documentación firmada por más de 120 personas, que se ven afectadas por estos comercios, los moradores de esa calle aseguran que le han enviado notificaciones tanto a los representantes Julio Crespo, de Bella Vista y Ramón Ashby, de Calidonia, sin embargo, a juicio de los afectados, las respuestas no han sido favorables.
En una carta dirigida a los ediles antes mencionados, los quejosos detallan que los comercios inician operaciones a las 9:00 de la noche y cierran después que se retire el último cliente (cerca de la 8:00 de la mañana).
La misiva agrega que los visitantes a estos comercios propician el caos y congestión del tránsito, pues dejan sus automóviles mal estacionados. Además que el humo de las chimeneas extractoras invaden las casas aledañas a los establecimientos.
Le advierten a los concejales que existen suficientes razones de interés social, para que intervengan ante el Municipio de Panamá y entidades estatales para solicitar mayor vigilancia.
"Estamos convencidos de la necesidad de impulsar el crecimiento económico de nuestras barriadas, pero una actividad económica que prospera porque las autoridades estatales dejan pasar impávidas las múltiples anomalías y denuncias ciudadanas no es desarrollo sino atropello", añadió.
Anteriormente, El Panamá América había abordado al representante de Bella Vista, Julio Crespo, quien señaló que en diversas oportunidades se había reunido con parte de las personas afectadas, sin embargo, no se lograba una solución al problema. El edil detalló que calle 42 tiene una zonificación que implica que allí se puede tener todo tipo de negocios, respetando todas las normas legales vigentes.
Aseguró que los establecimientos que operan en el lugar han cumplido con las normas existentes para tal fin.
Acerca de la posibilidad de cerrar estos establecimientos y acabar con el dilema, el representante señaló que él no tiene la autoridad para cerrar un negocio en Bella Vista. El Panamá América conversó nuevamente con el representante Crespo, quien manifestó que las conversaciones con las personas afectadas se mantenían.
No obstante, informó que algunos propietarios de establecimientos han informado que si la posición de los residentes persiste, se verán en la necesidad de actuar de manera penal.
Crespo aseguró que muchos de los firmantes son personas que no residen en el área, situación que ya han podido comprobar. "Con esa actitud se atenta contra la empresa privada", puntualizó.