Cambios
El fin de año es una época propicia para reflexionar sobre los cambios que se han producido en un corto periodo de tiempo. Miramos hacia atrás y vemos con regocijo que el compromiso de todos los panameños con la democracia ha sido clave para llevar adelante en forma pacífica el relevo de un grupo político por otro, cambio que es siempre difícil y delicado. Pese a todas las críticas de fondo que cabe hacerle al proceso electoral y a la campaña del 2008-2009, no nos queda duda alguna de que el resultado final responde a las grandes voluntades de la nación. El cambio de gobierno se verificó sin mayores traumas y la nueva gestión inició con los bríos propios de quien se siente animado por altos ideales y reconoce que lo prometido es deuda. Del otro lado, se ha mostrado paciencia con los acomodos del nuevo grupo y una tolerancia razonable con sus errores de novicio. Sin embargo, el telón de fondo sigue siendo la pobreza del campo y de nuestros pueblos indígenas que no cambia, la falta de oportunidades para quien menos tiene y ve pasar por su lado tanta riqueza sin poder aprovecharla, la cultura del juega vivo y la corrupción que sigue ahí, esquivando golpes e intentando pasar inadvertida. Que el uso democrático del poder y un sentido humanitario de la riqueza, sean los puntos de apoyo de la Nación panameña para hacer los cambios a largo plazo que su pueblo necesita, son los deseos que compartimos con los hombres y las mujeres de esta tierra.