Caos y muertes por falta de autoridad
El accidente ocurrido la semana pasada en el autopista Arraiján- La Chorrera fue por la falta de autoridad que existe en nuestro país, donde se tiene una interpretación equivocada de lo que es la tolerancia, la libertad de trabajo y la "presión" de los grupos organizados, sobre los derechos que tenemos las grandes mayoría.
Es común que a lo largo y ancho de Panamá, minúsculos grupos organizados cierran calles y avenidas en reclamos de supuestos derechos, pero a la vez violando los de la mayoría, provocando perjuicios incalculables, y las autoridades se quedan con las manos cruzadas, observando el caos, como si con esta acción estuviesen cumpliendo con su responsabilidad.
El desastre y el caos del transporte se han convertido en un problema nacional, por las irresponsabilidades e ineficiencia de las autoridades. Quiero dejar claro, que sin exonerar a las actuales, esta irresponsabilidad le corresponde a todas las anteriores autoridades de Tránsito, que en vez de hacer algo, han sido promotoras de esta situación que ya ha costado varios centenares de vidas humanas, porque todas, han quedado imponiendo medidas cosméticas y transitorias, sin corregir el mal por la raíz.
El revisado es una de estas situaciones de anarquía no resueltas por complicidad. Todos los días vemos en las calles autos particulares, taxis y autobuses que no cumplen con los mínimos requisitos para transitar, pero las autoridades son las únicas que no la ven. El accidente al que no referimos es un ejemplo de esto. Que el chofer es responsable, claro que sí; pero el taller que expidió el revisado, y la Autoridad del Tránsito tiene igual nivel de culpa de esas muertes.
Al no existir una autoridad responsable, a los infractores les importa un comino y continúan con la misma conducta irresponsable porque la autoridad se lo promueve con su actitud. No es posible que el conductor de dicho autobús todavía tenía licencia con el prontuario que se publicó, y que fue similar al de otros transportistas, que también fueron divulgados en los medios en ocasiones anteriores.
Todos los que tenemos el privilegio de tener licencia de conducir, estamos obligados a cumplir las leyes y reglamentos, y los del sector público más aún, porque ellos llevan la responsabilidad de las vidas humanas que transportan.
Que estas cinco muertes no queden en el olvido, y que a partir de ahora se retiren de las calles todos los autos que no tienen las mínimas condiciones; que los talleres que han expedido revisados fraudulentos no sólo se les clausure su permiso, sino también que sean multados y se hagan conocer al público; que el transportista que cometa más de dos infracciones al año se le suspenda su licencia por un tiempo, y si cometen otra infracción, se le debe suspender de por vida.
Se debe iniciar una campaña para vigilar los semáforos, y el que traspase una luz roja, hay que suspenderle la licencia por un año, la primera vez, y acompañada con una multa de por los menos B/.1,000.00; y la siguiente ocasión, retirarle la licencia de por vida y otra multa de mayor cantidad. Esto pareciera una medida extrema, pero sucede que esta irresponsabilidad ha costado muchas vidas. Recordemos hace unos años el periodista Pepe Zamora y hace un mes, un médico también falleció por la misma irresponsabilidad. Otra de las medidas que se deben instaurar es publicar en la APC los infractores morosos.
Ha llegado el momento de aplicar la ley, el orden y el respeto en el tránsito; acabar con las corridas de los buses; la obstaculización de las calles y avenidas cuando se realiza el cambio de luz en los semáforos; sancionar a transportistas y pasajeros que bajen o suban a los buses fuera de las paradas correspondientes.
A mi amigo y colega Dr. Pablo Quintero Luna le digo que sí es verdad que no se le puede culpar por esta cultura de caos en el tránsito que todos estamos sufriendo, y que han sido consecuencias de administraciones anteriores. Sí le cabrá responsabilidad de no aplicar las medidas sugeridas y otras más que debe tener en cuenta. Entonces sí será responsable, igual que sus antecesores.
Amigo Pablo: En tus manos está la solución. Seguro recibirás el apoyo de toda la población, y ésta debes tomarla en cuenta sobre los intereses de grupos que sólo están defendiendo posiciones egoístas en perjuicios de las mayorías.
Sólo de ti depende mantener esta cultura de caos y muerte o marcar la diferencia de todas las anteriores. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)
Es común que a lo largo y ancho de Panamá, minúsculos grupos organizados cierran calles y avenidas en reclamos de supuestos derechos, pero a la vez violando los de la mayoría, provocando perjuicios incalculables, y las autoridades se quedan con las manos cruzadas, observando el caos, como si con esta acción estuviesen cumpliendo con su responsabilidad.
El desastre y el caos del transporte se han convertido en un problema nacional, por las irresponsabilidades e ineficiencia de las autoridades. Quiero dejar claro, que sin exonerar a las actuales, esta irresponsabilidad le corresponde a todas las anteriores autoridades de Tránsito, que en vez de hacer algo, han sido promotoras de esta situación que ya ha costado varios centenares de vidas humanas, porque todas, han quedado imponiendo medidas cosméticas y transitorias, sin corregir el mal por la raíz.
El revisado es una de estas situaciones de anarquía no resueltas por complicidad. Todos los días vemos en las calles autos particulares, taxis y autobuses que no cumplen con los mínimos requisitos para transitar, pero las autoridades son las únicas que no la ven. El accidente al que no referimos es un ejemplo de esto. Que el chofer es responsable, claro que sí; pero el taller que expidió el revisado, y la Autoridad del Tránsito tiene igual nivel de culpa de esas muertes.
Al no existir una autoridad responsable, a los infractores les importa un comino y continúan con la misma conducta irresponsable porque la autoridad se lo promueve con su actitud. No es posible que el conductor de dicho autobús todavía tenía licencia con el prontuario que se publicó, y que fue similar al de otros transportistas, que también fueron divulgados en los medios en ocasiones anteriores.
Todos los que tenemos el privilegio de tener licencia de conducir, estamos obligados a cumplir las leyes y reglamentos, y los del sector público más aún, porque ellos llevan la responsabilidad de las vidas humanas que transportan.
Que estas cinco muertes no queden en el olvido, y que a partir de ahora se retiren de las calles todos los autos que no tienen las mínimas condiciones; que los talleres que han expedido revisados fraudulentos no sólo se les clausure su permiso, sino también que sean multados y se hagan conocer al público; que el transportista que cometa más de dos infracciones al año se le suspenda su licencia por un tiempo, y si cometen otra infracción, se le debe suspender de por vida.
Se debe iniciar una campaña para vigilar los semáforos, y el que traspase una luz roja, hay que suspenderle la licencia por un año, la primera vez, y acompañada con una multa de por los menos B/.1,000.00; y la siguiente ocasión, retirarle la licencia de por vida y otra multa de mayor cantidad. Esto pareciera una medida extrema, pero sucede que esta irresponsabilidad ha costado muchas vidas. Recordemos hace unos años el periodista Pepe Zamora y hace un mes, un médico también falleció por la misma irresponsabilidad. Otra de las medidas que se deben instaurar es publicar en la APC los infractores morosos.
Ha llegado el momento de aplicar la ley, el orden y el respeto en el tránsito; acabar con las corridas de los buses; la obstaculización de las calles y avenidas cuando se realiza el cambio de luz en los semáforos; sancionar a transportistas y pasajeros que bajen o suban a los buses fuera de las paradas correspondientes.
A mi amigo y colega Dr. Pablo Quintero Luna le digo que sí es verdad que no se le puede culpar por esta cultura de caos en el tránsito que todos estamos sufriendo, y que han sido consecuencias de administraciones anteriores. Sí le cabrá responsabilidad de no aplicar las medidas sugeridas y otras más que debe tener en cuenta. Entonces sí será responsable, igual que sus antecesores.
Amigo Pablo: En tus manos está la solución. Seguro recibirás el apoyo de toda la población, y ésta debes tomarla en cuenta sobre los intereses de grupos que sólo están defendiendo posiciones egoístas en perjuicios de las mayorías.
Sólo de ti depende mantener esta cultura de caos y muerte o marcar la diferencia de todas las anteriores. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)