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Carta política al Niño Dios


El pueblo panameño peleó, sufrió humillaciones por defender la justicia. En todas sus manifestaciones, durante la dictadura, después de la dictadura, y aún en este gobierno, ansía justicia. Niño Dios, hasta ahora seguimos esperando la justicia. Le abrimos el camino en nuestras luchas, sin embargo ha sido frustrante y desolador, puesto que la clase política: oposición y gobierno, siendo la misma agrupación con ropajes diferentes, ha hurtado esa oportunidad esperanzadora, por sus intereses, acuerdos egoístas y componendas politiqueras.
Sigo manifestando Niño Dios, que la clase política no ha avanzado en nada, lo vemos en todos los gobiernos. Sus conceptos erróneos de lo que es la política se imponen. ¡Qué falsedad! ¡Qué estupidez! ¡Qué ignorancia! ¡Qué mala intención! Ellos dicen: "El Canal de Panamá no se debe politizar" ( se entiende que la introducción de la "política" es dañina) Por otro lado, sí permite la "politización" en una Corte Suprema de Justicia. Para una ocasión, "la política" es buena y saludable, y para otra no. Los panameños consideramos que esa actuación de la clase política es tan estúpida, engañosa, mentirosa, tramposa, que no permite el buen desarrollo del país.
La Corte Suprema de Justicia requería dos magistrados y la presidenta Mireya Moscoso propuso a los señores Guillermo Endara Galimany y César Pereira Burgos, políticos de partidos hasta el tuétano. Esta institución, en actuales momentos, requiere de seriedad, buen juicio y magistrados no politizados, según la opinión de los panameños. Mientras esta clase política continúe aplicando erróneamente el concepto de la política, Panamá continuará dando tumbos. Tendremos malos gobiernos, un pueblo engañado, sin esperanza de recibir justicia. Lo que sí tendremos es más violencia y más corrupción. ¡Qué tristeza!. Hasta el próximo año Niño Dios,

101 años de Panamá América

 
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