¿Casuales las contradicciones del discurso impugnador?
Durante toda la campaña electoral hemos observado al candidato presidencial por la oposición incurrir en reiteradas contradicciones, y las retractaciones han sido constantes en su ir y devenir. En una ocasión señaló que se iba a reformar el Código de Trabajo, para más adelante negarlo; después dijo que él no se podía comprometer a rebajar la canasta básica alimentaria, y después dijo tener una política para llevarle comida barata a los panameños. En otra ocasión también señaló que no reconocía la carrera administrativa y, posteriormente, se retracta; acepta y reconoce al Parlamento Centroamericano, pero cuando el Tribunal Electoral invalida sus candidaturas, ha dicho en un foro regional, en un tono iracundo, que considera sacar a Panamá de ese escenario, sin ningún respeto para con sus aliados.
¿Cómo interpretar tales contradicciones y retractaciones? Sencillo, deja entrever el contenido de su real programa de gobierno: Va a reformar el Código de trabajo, no respetará la carrera administrativa, lo que se traduce en miles de despidos de empleados públicos. Por un conflicto de intereses, no hará nada para rebajar la canasta básica alimentaria. Con el cuento de que hay que acabar con las prácticas populistas, habla de eliminar las políticas de subsidio a los sectores populares, etc.
Por otro lado, la campaña del Lic. Ricardo Martinelli ha hecho del discurso descalificador y la mentira recurrente contra la ingeniera Balbina la esencia de su estrategia electoral.
En es te contexto, justo recocerle a la candidata Balbina Herrera, el tono de sus discurso; procurando elevar el nivel del debate, exponiendo con madurez su plan de gobierno, de modernización de la vida nacional. Temas fundamentales como la salud, la Caja de Seguro Social, educación, juventud, realidad laboral han sido desarrollados con coherencia por parte de la candidata del PRD, Balbina Herrera, revelando con ello, su dominio y capacidad para entenderlos y, en consecuencia, plantear soluciones.