default

Conflictos y responsabilidad


Cada generación tiene su escenario histórico. Pero las que la anteceden tienen mucho que ver con la forma como éstas desempeñen su rol. Ni las que se han ido, ni las presentes están a salvo del papel que desempeñen las que llegan. La humanidad acude puntual a hechos por los que ya ha transitado, como si el olvido fuera un componente programado. Las guerras, por ejemplo. Determinadas por la lucha de intereses, se presentan, hace siglos, como inevitables, y generalmente son antecedidas por momentos de crisis. La de hoy, que lleva como colofón la inmobiliaria, ya había tenido como antecedente el desastre de ENRON o la acción de grandes estafadores. Es como si las piedras angulares del sistema se vinieran abajo, y mientras unos luchan por mantenerlo a flote, otros se empeñan en sepultarlo.

Diez años antes de la II Guerra Mundial había estallado en Estados Unidos el famoso "Viernes Negro" y Keynnes lanzó la tabla salvadora del capitalismo regulado. ¿Quién sugiere ahora cómo superar este puente de angustias? Sólo el razonamiento franco y objetivo puede ayudar a superar una situación que ha estremecido al mundo. La preocupación es que en escenarios como éstos casi siempre se impone la fuerza de la pasión, un punto de referencia nada aconsejable para nuevas generaciones que han hallado en las distracciones propiciadas por sus antecesores una forma para evadir temas con los que tarde o temprano se darán de boca.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América