Consejo General Universitario
EN SESIÓN celebrada el pasado martes 15 de noviembre se llevó a cabo una reunión más del Conejo General Universitario, el cual es -por Ley de la República- "el máximo órgano colegiado de gobierno de la Universidad de Panamá". Sus integrantes son lo más "granado" de las autoridades universitarias, a saber; el rector (quien lo preside), los cinco vicerectores, el secretario general, los decanos, los directores de los Centros Regionales Universitarios, los coordinadores de extensiones universitarias, el director de Centros Regionales, el director de Planificación universitaria, un profesor y un estudiante (y su respectivos suplentes) por cada Facultad, por cada Centro Regional Universitario y por cada Extensión universitaria y una decena de representantes del personal administrativo.
Dicho organismo tiene más integrantes que la Asamblea Nacional que cuenta con 78 diputados y, por ley: "Ningún miembro del Consejo General Universitario podrá ser sancionado por las opiniones que emita durante las sesiones del Consejo".
Cada reunión del Consejo General Universitario tiene un elevado costo económico y académico para la Universidad, que en muy poco se ve beneficiada por las reuniones del mismo. Prueba de ello es que en su última reunión los asistentes se pasaron más de tres horas en intervenciones dedicadas a expresar todo tipo de calificativos contra la Junta Directiva del Colegio Nacional de Abogados y su Tribunal de Honor, en la medida en que consideraban cuestión de ¨vida o muerte" que se aprobara una carta dirigida a la presidenta del Colegio Nacional de Abogados, para protestar por el comunicado que expidió el gremio abogadil, sobre la resolución aprobada en la reunión precedente del Consejo General celebrada el 27 de septiembre, mediante la cual "se declara non grato al profesor Miguel Antonio Bernal Villalaz".
Una vez más queda evidenciado, por si hubiese duda, que en nuestra primera Casa de Estudios que es patrimonio del pueblo panameño continua siendo lacerada en aspectos tan fundamentales.
¿Cómo justifican ante los contribuyentes que, en lugar de abordar y debatir los graves problemas que aquejan a la educación superior de Panamá y a la propia Universidad que viven cerrando y abriendo, cual cantina de pueblo, los integrantes del "máximo órgano colegiado" optan por regostarse en la chabacanería y la mediocridad para producir una carta -de casi diez páginas- que desprestigia por igual a sus promotores, redactores y firmantes?
Este nuevo acto del Consejo General Universitario corrobora que: "En la Universidad de Panamá, no se permite construir sobre ideas, ni hay derecho de disentir, desarrollando así un clima de persecución y centralización de poder a todos los niveles. Lo anterior ha llegado al punto de personalizar a la institución universitaria en la figura del actual rector de esta casa de estudios superiores".
Como tanto les ha molestado a los señores del Consejo General Universitario el comunicado de la Junta Directiva y el Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados, que lleva la firma de la Presidenta del gremio, Mercedes Araúz de Grimaldo y del Vicepresidente del Tribunal de Honor, José Alberto Alvarez, creo que se hace necesario transcribirlo nuevamente para que en la próxima reunión del Consejo General Universitario tengan la oportunidad de malgastar alegremente los dineros de los contribuyentes y la opinión pública corrobore dónde se concentra el mayor grado de mediocridad de toda la República.
El Colegio Nacional de Abogados de Panamá y el Tribunal de Honor,
1. Que hemos registrado con suma preocupación la decisión proferida por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá (UP) en la Ciudad Universitaria "Octavio Méndez Pereira", a los veintisiete (27) días del mes de septiembre de 2005, en la que se repudia la conducta del profesor Miguel Antonio Bernal y se le declara ciudadano "NON GRATO" en la Universidad de Panamá.
2. Que el Consejo General Universitario, al llevar a cabo la expedición de esta lamentable resolución, desconoce los más elementales principios del debido proceso, la presunción de inocencia y el derecho a la defensa;
3. Que la actuación del Consejo General Universitario viola el ordenamiento legal que rige la Universidad de Panamá y constituye un peligroso precedente para el desarrollo y gobernabilidad de esta entidad de enseñanza superior.
4. Que la actuación del Consejo General Universitario atenta contra el derecho a disentir y la libertad de pensamiento, principios que han sido y deben ser característicos de nuestra más alta casa de estudios.
5. Que el Doctor Miguel Antonio Bernal es miembro Presidente del Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados.
6. Que el desempeño del Doctor Miguel Antonio Bernal como abogado y profesor catedrático de la Facultad de Derecho se ha caracterizado por el respeto a la ley y los valores éticos y morales, valentía e independencia constituyendo un ejemplo especialmente para los estudiantes de la Universidad de Panamá a quienes ha dedicado su enseñanza por varias generaciones
Por todo lo anterior, el Colegio Nacional de Abogados y su Tribunal de Honor.
Primero: Deplorar, como en efecto, deplora la decisión tomada por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá en detrimento del pensamiento del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Segundo: Condenar, como en efecto condena, la expedición improcedente, de una supuesta "sanción moral" en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Tercero: Instar, como en efecto insta, a la máxima autoridad de la Universidad de Panamá, el Rector Doctor Gustavo García de Paredes Aued, a respetar el derecho a disentir y a la libertad de pensamiento .
Cuarto: Solicitar, como en efecto solicita, se revoque la actuación del Consejo General Universitario en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal, que en nada ayuda a la credibilidad, solidez y prestigio que debe gozar la Universidad de Panamá ante la ciudadanía panameña".
Dicho organismo tiene más integrantes que la Asamblea Nacional que cuenta con 78 diputados y, por ley: "Ningún miembro del Consejo General Universitario podrá ser sancionado por las opiniones que emita durante las sesiones del Consejo".
Cada reunión del Consejo General Universitario tiene un elevado costo económico y académico para la Universidad, que en muy poco se ve beneficiada por las reuniones del mismo. Prueba de ello es que en su última reunión los asistentes se pasaron más de tres horas en intervenciones dedicadas a expresar todo tipo de calificativos contra la Junta Directiva del Colegio Nacional de Abogados y su Tribunal de Honor, en la medida en que consideraban cuestión de ¨vida o muerte" que se aprobara una carta dirigida a la presidenta del Colegio Nacional de Abogados, para protestar por el comunicado que expidió el gremio abogadil, sobre la resolución aprobada en la reunión precedente del Consejo General celebrada el 27 de septiembre, mediante la cual "se declara non grato al profesor Miguel Antonio Bernal Villalaz".
Una vez más queda evidenciado, por si hubiese duda, que en nuestra primera Casa de Estudios que es patrimonio del pueblo panameño continua siendo lacerada en aspectos tan fundamentales.
¿Cómo justifican ante los contribuyentes que, en lugar de abordar y debatir los graves problemas que aquejan a la educación superior de Panamá y a la propia Universidad que viven cerrando y abriendo, cual cantina de pueblo, los integrantes del "máximo órgano colegiado" optan por regostarse en la chabacanería y la mediocridad para producir una carta -de casi diez páginas- que desprestigia por igual a sus promotores, redactores y firmantes?
Este nuevo acto del Consejo General Universitario corrobora que: "En la Universidad de Panamá, no se permite construir sobre ideas, ni hay derecho de disentir, desarrollando así un clima de persecución y centralización de poder a todos los niveles. Lo anterior ha llegado al punto de personalizar a la institución universitaria en la figura del actual rector de esta casa de estudios superiores".
Como tanto les ha molestado a los señores del Consejo General Universitario el comunicado de la Junta Directiva y el Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados, que lleva la firma de la Presidenta del gremio, Mercedes Araúz de Grimaldo y del Vicepresidente del Tribunal de Honor, José Alberto Alvarez, creo que se hace necesario transcribirlo nuevamente para que en la próxima reunión del Consejo General Universitario tengan la oportunidad de malgastar alegremente los dineros de los contribuyentes y la opinión pública corrobore dónde se concentra el mayor grado de mediocridad de toda la República.
El Colegio Nacional de Abogados de Panamá y el Tribunal de Honor,
1. Que hemos registrado con suma preocupación la decisión proferida por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá (UP) en la Ciudad Universitaria "Octavio Méndez Pereira", a los veintisiete (27) días del mes de septiembre de 2005, en la que se repudia la conducta del profesor Miguel Antonio Bernal y se le declara ciudadano "NON GRATO" en la Universidad de Panamá.
2. Que el Consejo General Universitario, al llevar a cabo la expedición de esta lamentable resolución, desconoce los más elementales principios del debido proceso, la presunción de inocencia y el derecho a la defensa;
3. Que la actuación del Consejo General Universitario viola el ordenamiento legal que rige la Universidad de Panamá y constituye un peligroso precedente para el desarrollo y gobernabilidad de esta entidad de enseñanza superior.
4. Que la actuación del Consejo General Universitario atenta contra el derecho a disentir y la libertad de pensamiento, principios que han sido y deben ser característicos de nuestra más alta casa de estudios.
5. Que el Doctor Miguel Antonio Bernal es miembro Presidente del Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados.
6. Que el desempeño del Doctor Miguel Antonio Bernal como abogado y profesor catedrático de la Facultad de Derecho se ha caracterizado por el respeto a la ley y los valores éticos y morales, valentía e independencia constituyendo un ejemplo especialmente para los estudiantes de la Universidad de Panamá a quienes ha dedicado su enseñanza por varias generaciones
Por todo lo anterior, el Colegio Nacional de Abogados y su Tribunal de Honor.
Primero: Deplorar, como en efecto, deplora la decisión tomada por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá en detrimento del pensamiento del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Segundo: Condenar, como en efecto condena, la expedición improcedente, de una supuesta "sanción moral" en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Tercero: Instar, como en efecto insta, a la máxima autoridad de la Universidad de Panamá, el Rector Doctor Gustavo García de Paredes Aued, a respetar el derecho a disentir y a la libertad de pensamiento .
Cuarto: Solicitar, como en efecto solicita, se revoque la actuación del Consejo General Universitario en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal, que en nada ayuda a la credibilidad, solidez y prestigio que debe gozar la Universidad de Panamá ante la ciudadanía panameña".