Consumidores rechazan ataques contra químicos de uso diario
El desarrollo de productos químicos para ser usados en la industria, la agricultura y la cotidianidad han contribuido al progreso de la sociedad moderna y a optimizar las condiciones de vida de millones de seres humanos.
Sin embargo, algunos sectores han puesto los químicos en tela de juicio bajo la acusación de causar graves daños a la salud y están creando las condiciones para atacar legalmente a estas industrias, tal como ya ha sucedido con las empresas que manufacturan el tabaco.
En la portada de la publicación Awake (Despierta), de agosto de este año, distribuida gratuitamente en todas las rutas de autobuses en Nueva York se pregunta: Químicos de uso diario: ¿están causando tus enfermedades?
En un extenso reportaje se aborda el tema del uso de químicos en el hogar, escuelas y oficinas. Entre otras afirmaciones se indica que muchas personas son sensibles a los químicos y se agrega que el 95% de éstos son compuestos sintéticos derivados del petróleo.
El petróleo, materia prima de productos de uso común como la gasolina, químicos, fertilizante y plástico, es el principal blanco de ataque de grupos ecologistas, bufetes y dudosas organizaciones no gubernamentales que argumentan que la industria de los hidrocarburos está enfermando al mundo.
Un reporte de Associate Press, que recoge declaraciones de un grupo de ecologistas, informó recientemente que entre el 10 y el 15% de los vehículos que circulan en California tiene problemas de carburación que los hace generar hasta un 50% más de la contaminación que normalmente producirían.
De acuerdo con el citado reporte, "Tim Carmichael, presidente de la Coalición por un Aire Limpio (CCA), indicó que debido a la gravedad del problema, han enviado cartas a varias agencias estatales, en donde les informan que tienen 60 días para solucionar el problema, pues de lo contrario, entablarán una demanda en su contra".
Asimismo, en torno al tema salud y contaminantes, el diario La Nación de Argentina, reseña una nota periodística fechada en Londres y atribuida a Nell Boyce, según la cual los habitantes de las ciudades europeas y estadounidenses mueren prematuramente a causa de las partículas microscópicas contenidas en el aire que respiran a diario.
Una organización independiente de investigación de Cambridge, Massachusetts, denominada Instituto para el Estudio de Los Efectos en la Salud, fundada por la industria y la agencia gubernamental de protección ambiental, dedicó tres años a analizar los datos y testear docenas de explicaciones diferentes a los resultados.
Según dicha investigación las partículas con un diámetro menor a 2,5 micrones son más peligrosas que las de diez. Muchas de ellas son causadas por los subproductos de la combustión, que pueden contener más elementos carcinogénicos.
La controversia entre salud y uso de productos industriales sigue en pie, ahora alentada por intereses que se han lucrado en las últimas tres décadas de juicios infinitos y demandas interminables.
Miguel Reyes, ingeniero en telecomunicaciones, no puede imaginar el mundo sin todos los productos que han brindado bienestar a la humanidad por más de 100 años. "Es absurdo pretender culpar al petróleo, al tabaco, a las grasas o a cualquier otro insumo industrial de los males que hoy aquejan nuestra salud".
Reyes citó como ejemplo el SIDA, el cual a su juicio no es consecuencia de fumar, beber o comer "fast food" y sin embargo ha diezmado a millones de seres humanos. "Debemos ser realistas y sinceros porque muchas de las enfermedades que nos afectan son causa de nuestros excesos y no de una empresa o industria determinada".
Mery Mogollón, periodista venezolana, ex-coordinadora de información del "Diario Economía Hoy". Asesora de organismos internacionales en comunicación estratégica en materia petrolera.
Sin embargo, algunos sectores han puesto los químicos en tela de juicio bajo la acusación de causar graves daños a la salud y están creando las condiciones para atacar legalmente a estas industrias, tal como ya ha sucedido con las empresas que manufacturan el tabaco.
En la portada de la publicación Awake (Despierta), de agosto de este año, distribuida gratuitamente en todas las rutas de autobuses en Nueva York se pregunta: Químicos de uso diario: ¿están causando tus enfermedades?
En un extenso reportaje se aborda el tema del uso de químicos en el hogar, escuelas y oficinas. Entre otras afirmaciones se indica que muchas personas son sensibles a los químicos y se agrega que el 95% de éstos son compuestos sintéticos derivados del petróleo.
El petróleo, materia prima de productos de uso común como la gasolina, químicos, fertilizante y plástico, es el principal blanco de ataque de grupos ecologistas, bufetes y dudosas organizaciones no gubernamentales que argumentan que la industria de los hidrocarburos está enfermando al mundo.
Un reporte de Associate Press, que recoge declaraciones de un grupo de ecologistas, informó recientemente que entre el 10 y el 15% de los vehículos que circulan en California tiene problemas de carburación que los hace generar hasta un 50% más de la contaminación que normalmente producirían.
De acuerdo con el citado reporte, "Tim Carmichael, presidente de la Coalición por un Aire Limpio (CCA), indicó que debido a la gravedad del problema, han enviado cartas a varias agencias estatales, en donde les informan que tienen 60 días para solucionar el problema, pues de lo contrario, entablarán una demanda en su contra".
Asimismo, en torno al tema salud y contaminantes, el diario La Nación de Argentina, reseña una nota periodística fechada en Londres y atribuida a Nell Boyce, según la cual los habitantes de las ciudades europeas y estadounidenses mueren prematuramente a causa de las partículas microscópicas contenidas en el aire que respiran a diario.
Una organización independiente de investigación de Cambridge, Massachusetts, denominada Instituto para el Estudio de Los Efectos en la Salud, fundada por la industria y la agencia gubernamental de protección ambiental, dedicó tres años a analizar los datos y testear docenas de explicaciones diferentes a los resultados.
Según dicha investigación las partículas con un diámetro menor a 2,5 micrones son más peligrosas que las de diez. Muchas de ellas son causadas por los subproductos de la combustión, que pueden contener más elementos carcinogénicos.
La controversia entre salud y uso de productos industriales sigue en pie, ahora alentada por intereses que se han lucrado en las últimas tres décadas de juicios infinitos y demandas interminables.
Miguel Reyes, ingeniero en telecomunicaciones, no puede imaginar el mundo sin todos los productos que han brindado bienestar a la humanidad por más de 100 años. "Es absurdo pretender culpar al petróleo, al tabaco, a las grasas o a cualquier otro insumo industrial de los males que hoy aquejan nuestra salud".
Reyes citó como ejemplo el SIDA, el cual a su juicio no es consecuencia de fumar, beber o comer "fast food" y sin embargo ha diezmado a millones de seres humanos. "Debemos ser realistas y sinceros porque muchas de las enfermedades que nos afectan son causa de nuestros excesos y no de una empresa o industria determinada".
Mery Mogollón, periodista venezolana, ex-coordinadora de información del "Diario Economía Hoy". Asesora de organismos internacionales en comunicación estratégica en materia petrolera.