¿Corte Suprema de Justicia como la de Endara?
A veces las personas tienen que morir para que le reconozcan sus buenos actos, tal como aconteció recientemente con los comentarios positivos y ejemplos de cariño que exteriorizó mucha gente al ex presidente Guillermo Endara (q.e.p.d.) desde que se conoció su deceso. En este sentido, seguro varias personas querrán escribir algunas líneas para enaltecer su labor en pro de la democracia, de la cual no escapo; sin embargo, el presente artículo busca llamar la atención para reflexionar la interrogante respecto a lo siguiente: ¿podremos tener en un futuro la conformación de una Corte Suprema de Justicia como la de Endara, aprovechando la coyuntura que la administración del Presidente Martinelli debe designar a 5 Magistrados?
Para recordar a muchos, dicha Corte fue calificada como una “Corte de lujo”, ya que estaba conformada por notables juristas, que a su vez tenían el mérito de ser respetados profesores de Derecho, destacándose Carlos Lucas López, Rodrigo Molina, Raúl Trujillo Miranda, Arturo Hoyos, José Manuel Faúndes, Edgardo Molino Mola, Aura Emérita Guerra de Villalaz, Fabián Antonio Echevers y al maestro de maestros, César Quintero Correa. De la actuación de los mismos, se dice prevaleció la transparencia y honestidad; sin embargo, algunas de las últimas designaciones fueron muy cuestionadas por la cercanía de amiguismo o por ser miembro del partido político al que pertenece el Presidente de la República.
Ya he comentado en anteriores artículos que la administración del Presidente Martinelli tiene la oportunidad de oro para adecentar la impresión o cuestionamientos que se le hace al Órgano Judicial, si se designa a los profesionales del derecho que estén verdaderamente comprometidos en respetar únicamente la Constitución y la Ley, con la transparencia, honestidad y valentía, que de seguro la mayoría de los habitantes esperamos de ellos. Ojalá se tomara en consideración también a los miembros del Órgano Judicial no sólo para ser suplentes, como exige la Constitución ahora, sino también para la titularidad de tan honorable cargo, a fin de aprovechar la vasta experiencia y compromiso que han adquirido muchos de ellos en los años que le han dedicado a la Administración de Justicia, aunado que desde dentro se conocen muchos de los problemas que enfrentan los tribunales y sus posibles soluciones, sin caer en el mal llamado “gobierno de los jueces”.
Definitivamente al analizar cómo fue la Corte Suprema de Justicia en la administración del ex presidente Endara (véase “La Organización Judicial Panameña durante la República”, Los últimos 50 años. Dr. Carlos H. Cuestas G.), se puede denotar los grandes esfuerzos que se hizo, con el liderazgo de su Presidente para ese entonces, Dr. Carlos Lucas López, para la existencia de un Estado de derecho, así como el logro de resultados muy concretos, resumidos en una Carrera Judicial, la Escuela Judicial, cambios significativos en las normas del Código Judicial como es la extensión de la acción de amparo de garantías constitucionales a las resoluciones judiciales y las que crearon un nuevo proceso contencioso administrativo de protección a los derechos humanos; pero lo principal, se terminó en Panamá la justicia del telefonazo; característica de los gobiernos militares de la época, como dijo el ex magistrado Arturo Hoyos, en 1994 al tomar posesión como Presidente de la Corte.
Ojalá tengamos en un futuro, una Corte Suprema de Justicia que sea verdaderamente respetada por la ciudadanía, ya que algunos de sus miembros, haciéndolo extensivo para otros servidores judiciales de inferior jerarquía, han sido blanco de críticas como consecuencia de actos que van contra la ética y la moralidad que deben tener.
¡Amanecerá y veremos!