Creación de la Sala Quinta vs. mora en caso Faúndes
Sí realmente la administración Pérez Balladares estuviera interesada en resolver la mora judicial en la Corte, hace buen rato hubiera nombrado a los magistrados suplentes, para concluir el cacareado caso Faúndes. Poco honor le hace mantenerlo en un limbo jurídico. Francamente, es un descrédito y deshonra para el país que casi a tres años de su inicio, aún se mantenga sin resolver el mismo, y so pretexto de acabar con la mora judicial se pretenda aprobar una ley que crea una quinta sala en la Corte.
Pero en honor a la verdad, todo indica que el ánimo e interés no es otro que mantener el total control sobre el Organo Judicial, aún más allá de terminar su mandato. Esto es sumamente lamentable por decir lo menos.
La creación de la traída y llevada Sala Quinta de Garantías Constitucionales y Casación Laboral, so pretexto de resolver la mora judicial, no se justifica, cuando la mayoría de panameños sabemos que la revertida creación no se compadece con la espantosa mora judicial existente en los tribunales superiores y juzgados de circuitos del país.
La Asamblea Legislativa, como buena mandadera del Ejecutivo, en forma apresurada pretende aprobar, a tambor batiente, el engendro propuesto a su consideración. Es obvio que poco honor le haría a dicha cámara legislativa la aprobación de tan peregrino proyecto. Sólo quizás comparado al daño semejante sufrido en cuanto a credibilidad y ridiculez extrema surgida con el adefesio de Recurso de Advertencia de Inconstitucionalidad dentro del proceso del Magistrado José Manuel Faúndes, que dicho sea de paso ha sido el hazmerreír de propios y extraños; por lo cual nos ha llenado de vergüenza como país democrático y Estado de derecho.
No comprendemos, si el sofoco y apuro del Ejecutivo es nombrar magistrados, ¿por qué entonces no ha nombrado a los magistrados suplentes en el "Affaire" Faúndes?
Es obvio, que el interés del Ejecutivo, no es resolver la mora judicial, sino tener mayoría en la Corte, sin importarle realmente un comino con la suerte y problemas reales de los demás gobernados del país. Es axiomático y muy lamentable que mientras ni la Corte, ni tampoco el Ejecutivo, ni mucho menos el Organo Legislativo, han querido resolver el caso Faúndes, por otro lado estos mismos tres Organos del Estado panameño, en contubernio con algunos magistrados y legisladores, aupan la creación de tan peregrina reforma constitucional a través de una nefasta ley que le da vida a la referida Sala Quinta, que repito, en nada contribuiría a disminuir la creciente mora judicial del país.
Pero en honor a la verdad, todo indica que el ánimo e interés no es otro que mantener el total control sobre el Organo Judicial, aún más allá de terminar su mandato. Esto es sumamente lamentable por decir lo menos.
La creación de la traída y llevada Sala Quinta de Garantías Constitucionales y Casación Laboral, so pretexto de resolver la mora judicial, no se justifica, cuando la mayoría de panameños sabemos que la revertida creación no se compadece con la espantosa mora judicial existente en los tribunales superiores y juzgados de circuitos del país.
La Asamblea Legislativa, como buena mandadera del Ejecutivo, en forma apresurada pretende aprobar, a tambor batiente, el engendro propuesto a su consideración. Es obvio que poco honor le haría a dicha cámara legislativa la aprobación de tan peregrino proyecto. Sólo quizás comparado al daño semejante sufrido en cuanto a credibilidad y ridiculez extrema surgida con el adefesio de Recurso de Advertencia de Inconstitucionalidad dentro del proceso del Magistrado José Manuel Faúndes, que dicho sea de paso ha sido el hazmerreír de propios y extraños; por lo cual nos ha llenado de vergüenza como país democrático y Estado de derecho.
No comprendemos, si el sofoco y apuro del Ejecutivo es nombrar magistrados, ¿por qué entonces no ha nombrado a los magistrados suplentes en el "Affaire" Faúndes?
Es obvio, que el interés del Ejecutivo, no es resolver la mora judicial, sino tener mayoría en la Corte, sin importarle realmente un comino con la suerte y problemas reales de los demás gobernados del país. Es axiomático y muy lamentable que mientras ni la Corte, ni tampoco el Ejecutivo, ni mucho menos el Organo Legislativo, han querido resolver el caso Faúndes, por otro lado estos mismos tres Organos del Estado panameño, en contubernio con algunos magistrados y legisladores, aupan la creación de tan peregrina reforma constitucional a través de una nefasta ley que le da vida a la referida Sala Quinta, que repito, en nada contribuiría a disminuir la creciente mora judicial del país.