CSS: Legalidad y legitimidad
No es lo mismo ni se escribe igual. Legalidad es un criterio formal. Algo es "legal" cuando corresponde a lo que dice la ley sancionada, es la consagración normativa de determinados fenómenos sociales. En cambio, la legitimidad responde "a un criterio sustantivo. Significa la aceptación, consenso o consentimiento político por parte de la población respecto de determinado fenómeno social. Algo es legítimo cuando goza de la aprobación general y representa a la mayoría. La aprobación puede existir en diversos grados y es conseguida por distintos medios. Un sistema normativo es visto como legítimo en tanto responda a las necesidades e intereses sociales, canalizados mediante un modelo de participación de la población en la toma de decisiones". (Fridolin Birk).
En otras palabras, los gobiernos no den actuar sólo con una legalidad sin legitimidad. Lo cierto es que gobierno y sociedad sí son sordos entre sí, excluyente o represivo el primero, y protestante por reacción el segundo, lo que invitan es a la crisis permanente. Gobernar es ejercer una acción positiva sobre la marcha de los asuntos públicos con miras al bien común, por lo que es deber del gobernante consultar a los ciudadanos regular, periódicamente, constituyéndose el mecanismo de la consulta como el resultado de un proceso de comunicación entre el gobierno y la ciudadanía. Es deber ciudadano organizarse y participar con propuesta y (si es necesario) protesta, aporte y crítica a la gestión pública.
El gobierno ya no es esa especie de ser supremo, ubicuo y Todopoderoso, sino que ha sido desacralizado y expuesto a todos los ojos y oídos. Lo fundamental es la comunicación. Según Emilio Durkheim, "cuando más estrecha se hace la comunicación entre la conciencia gubernamental y el resto de la sociedad, más se extiende esta conciencia y comprende más cosas y mayor es el carácter democrático de la sociedad. La noción de democracia se encuentra, pues, definida, por una extensión máxima de esta conciencia y por esto mismo, se decide por esta comunicación ... La democracia es la forma política de una sociedad que se gobierna así misma. Un pueblo es tanto más democrático en cuanto la deliberación, la reflexión, el espíritu crítico desempeñan un papel más considerable en la marcha de los asuntos públicos. Es tanto menos democrático cuanto el inconsciente, los hábitos no conocidos, los sentimientos oscuros, los prejuicios en una palabra, sustraídos al examen, son más preponderantes".
¿Está siendo el gobierno suficientemente democrático en la perspectiva antes mencionada? La primera prueba fueron las reformas fiscales y abundan las quejas sobre la celeridad y parcialidad de las consultas. Uno se pregunta si no habría sido interesante que el gobierno reuniera a todos los actores sociales y les dijera: "Necesito tantos recursos para realizar el desarrollo con equidad. Ustedes., que se dicen comprometidos con el país, propongan de dónde saldrían esos recursos". O, por ejemplo, expresarle a la Zona Libre que en lugar de pagar impuestos al gobierno central se comprometieran a aportar substantivamente y directamente a Colon a través de la ampliación de la carretera, y aportar a programas de salud, empleo rurales y urbanos cosa que les beneficiaría a los empresarios directa e indirectamente (comunicaciones y una población con mas calidad de vida y, por ende, mejor ambiente de seguridad y trabajo).
Existe una escalera de participación que va desde la pura información, pasa por la consulta y llega a la participación en la toma de decisiones. El asunto es que grupos tradicionalmente excluidos puedan tener acceso al Estado, participando en las decisiones que afectan su vida y que normalmente serían tomadas delegativamente por sus representantes elegidos. Se trata de que los ciudadanos tengan más presencia y control democrático sobre el gobierno.
Ahora vienen las reformas a la Caja de Seguro Social (CSS) y como todos sabemos, es un tema que toca el nervio del país, en especial los trabajadores y sus dependientes, pues la seguridad social es un eje transversal que tiene que ver con la vida, la enfermedad, la vejez y la salud de la mayoría de la población.
¿Se impondrán medidas antinacionales o antipopulares? ¿Se mediatizarán decisiones a través de consultas inacabadas o amañadas? ¿Serán reformas legales y a la vez legítimas? Las respuestas a estas preguntas nos dirán cuál es el real modelo político imperante en nuestro país.
(raulleisr@hotmail.com)
En otras palabras, los gobiernos no den actuar sólo con una legalidad sin legitimidad. Lo cierto es que gobierno y sociedad sí son sordos entre sí, excluyente o represivo el primero, y protestante por reacción el segundo, lo que invitan es a la crisis permanente. Gobernar es ejercer una acción positiva sobre la marcha de los asuntos públicos con miras al bien común, por lo que es deber del gobernante consultar a los ciudadanos regular, periódicamente, constituyéndose el mecanismo de la consulta como el resultado de un proceso de comunicación entre el gobierno y la ciudadanía. Es deber ciudadano organizarse y participar con propuesta y (si es necesario) protesta, aporte y crítica a la gestión pública.
El gobierno ya no es esa especie de ser supremo, ubicuo y Todopoderoso, sino que ha sido desacralizado y expuesto a todos los ojos y oídos. Lo fundamental es la comunicación. Según Emilio Durkheim, "cuando más estrecha se hace la comunicación entre la conciencia gubernamental y el resto de la sociedad, más se extiende esta conciencia y comprende más cosas y mayor es el carácter democrático de la sociedad. La noción de democracia se encuentra, pues, definida, por una extensión máxima de esta conciencia y por esto mismo, se decide por esta comunicación ... La democracia es la forma política de una sociedad que se gobierna así misma. Un pueblo es tanto más democrático en cuanto la deliberación, la reflexión, el espíritu crítico desempeñan un papel más considerable en la marcha de los asuntos públicos. Es tanto menos democrático cuanto el inconsciente, los hábitos no conocidos, los sentimientos oscuros, los prejuicios en una palabra, sustraídos al examen, son más preponderantes".
¿Está siendo el gobierno suficientemente democrático en la perspectiva antes mencionada? La primera prueba fueron las reformas fiscales y abundan las quejas sobre la celeridad y parcialidad de las consultas. Uno se pregunta si no habría sido interesante que el gobierno reuniera a todos los actores sociales y les dijera: "Necesito tantos recursos para realizar el desarrollo con equidad. Ustedes., que se dicen comprometidos con el país, propongan de dónde saldrían esos recursos". O, por ejemplo, expresarle a la Zona Libre que en lugar de pagar impuestos al gobierno central se comprometieran a aportar substantivamente y directamente a Colon a través de la ampliación de la carretera, y aportar a programas de salud, empleo rurales y urbanos cosa que les beneficiaría a los empresarios directa e indirectamente (comunicaciones y una población con mas calidad de vida y, por ende, mejor ambiente de seguridad y trabajo).
Existe una escalera de participación que va desde la pura información, pasa por la consulta y llega a la participación en la toma de decisiones. El asunto es que grupos tradicionalmente excluidos puedan tener acceso al Estado, participando en las decisiones que afectan su vida y que normalmente serían tomadas delegativamente por sus representantes elegidos. Se trata de que los ciudadanos tengan más presencia y control democrático sobre el gobierno.
Ahora vienen las reformas a la Caja de Seguro Social (CSS) y como todos sabemos, es un tema que toca el nervio del país, en especial los trabajadores y sus dependientes, pues la seguridad social es un eje transversal que tiene que ver con la vida, la enfermedad, la vejez y la salud de la mayoría de la población.
¿Se impondrán medidas antinacionales o antipopulares? ¿Se mediatizarán decisiones a través de consultas inacabadas o amañadas? ¿Serán reformas legales y a la vez legítimas? Las respuestas a estas preguntas nos dirán cuál es el real modelo político imperante en nuestro país.
(raulleisr@hotmail.com)