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Del oportunismo político y otros demonios


Con demasiada frecuencia oímos algunos políticos que, por conveniencias del momento o por cobardía o por no saber por qué lo hicieron, reniegan de sus actitudes y posiciones del pasado.
Esta mañana en un medio local frente a los cuestionamientos que le hacía un adversario político, Juan Carlos Navarro, por falta de valor, por oportunismo momentáneo o por ignorancia; dijo no estar de acuerdo con la privatización del IRHE y que los que lo hicieron pagaron el costo y lo seguirán pagando en adelante.
Quiero decirle a Navarro que, en efecto él no fue parte del proceso ni era parte del gobierno ni era miembro del PRD, cuando se tomó la decisión de asegurarnos que tendríamos energía disponible en el futuro mediante el proceso de venta a la empresa privada del 50% de la empresa estatal, IRHE. Quiero decirle a Navarro que, con independencia de sus "gustos, quereres o preferencias", no había forma de lograr la inversión necesaria para la estatal IRHE pues el famoso Consenso de Washington hacía imposible lograr financiamiento ni de bancos multilaterales - como el BID, el Banco Mundial - ni de la banca comercial, que asegurara que hoy tuviéramos suficiente generación eléctrica.
Quiero que Navarro sepa que si el IRHE se hubiera mantenido como tal, al día de hoy no sólo no habría suficiente energía sino que nada indica que fuera más barata de lo que es!
Navarro haría bien dejando la demagogia infantil de su discurso que cree es en defensa de la administración Torrijos y debe aprender -mediante el estudio y la formación- a proponer en vez de reprochar lo que nunca criticó en el pasado. No en vano dijo siendo estudiante en Harvard en una carta personal dirigida a Manuel Antonio Noriega "regáñeme General si he hecho mal...", desde entonces no ha variado su comportamiento de oportunismo político!
Para algunos este escrito será calificado como duro de mi parte siendo que el referido es un alcalde al que insté para que se inscribiera en el PRD y no en Solidaridad, como era la intención de él y de su primo el actual vicepresidente Samuel Lewis Navarro. Puede ser que así sea. Lo que sí le aseguro a quien piense de ese modo, que llamo la atención a un político con ínfulas presidenciales para que aprenda el valor de saber defender las cosas en las que se cree y a tomar las decisiones que tienen que tomarse, aunque duras y a veces mal entendidas, pero necesarias para el bienestar de la Nación.
Mi interés es, señalar el oportunismo político y el facilismo que lleva a algunos a afirmar que los que hemos ocupado la Primera Magistratura de la Nación lo hemos hecho pensando en la próxima elección. En mi caso, lo hice pensando en las generaciones futuras.

101 años de Panamá América

 
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